Notas fuera de texto (Reseña-Psicoanálisis) | DIARIO LITERARIO DIGITAL

Notas fuera de texto (Reseña-Psicoanálisis)

lunes, 11 de diciembre de 2017 0 comentarios

"Ya desde el título elegí colocarme en un lugar difícil. Hors texte, fuera del texto, nombre que se da a los elementos que no pertenecen al texto, como los grabados de tapa, o como las hors d´oeuvre al margen de las comidas o los más complejos hors la loi, fuera de la ley, mis notas son y no son ajenas..."







“NOTAS FUERA DEL TEXTO”

Comentarios de Nora Sigal

sobre el libro de Silvia Amigo:



"Paradojas clínicas de la vida y la 

muerte. Ensayos sobre el concepto de 

originario en psicoanálisis".


En oportunidad de la presentación de la Tercera 

edición corregida y aumentada de dicho libro, en 

la sede de la Escuela Freudiana de Buenos Aires, 

el pasado 30 de noviembre.

Para Diario Literario Digital




Ya desde el título elegí colocarme en un lugar difícil. Hors texte, fuera del texto, nombre que se da a los elementos que no pertenecen al texto, como los grabados de tapa, o como las hors d´oeuvre al margen de las comidas o los más complejos hors la loi, fuera de la ley, mis notas son y no son ajenas. Primero me dedicaré a estos márgenes de lectura y luego diré unos breves comentarios a propósito del texto mismo, de sus marcas. Voy a comenzar buceando en la periferia. Como si fuera posible distinguir entre las profundidades y las superficies del texto que nos brinda hoy Silvia. Texto novedoso aunque se trate de una tercera versión actualizada, modificada y perteneciendo a la Escuela. Michel de Certeau (“Historia y psicoanálisis”) dice que hay dos maneras de entender un documento: como autorizado por una institución o como relativo a una nada. Éste pertenece a la primera categoría. 


Empezamos por la cubierta, la cual nos brinda una valiosa cantidad de datos de interés. El cuadrante superior izquierdo tiene la primera indicación: Colección textos de autor. Este nombre lo distingue de otras publicaciones de la Escuela, leemos en la solapa posterior que estas publicaciones se agrupan en Conferencias, Cuestiones de Escuela, Fundamentos del psicoanálisis, Interlocuciones, Problemas cruciales, Textos de Autor (donde figuran varios hoy aquí presentes: Clara Cruglak, Daniel Paola, Mariela Weskamp, Liliana Donzis, Eduardo Said, Carlos Paola, Patricia Leyack, Mariel Alderete de Weskamp), Seminarios de la Escuela y Cuadernos Sigmund Freud. 






A pesar de este supuesto orden, no podríamos garantizar que este texto que hoy presentamos no se pueda incluir en varias de las otras publicaciones. Hay en este volumen que presentamos algunas conferencias, también trata de los fundamentos del psicoanálisis, de interlocución y diálogo con otras corrientes, por supuesto de problemas cruciales, de presentaciones en distintos seminarios y en particular incluye dos textos como apéndices que trabajan acerca de Cuestiones de Escuela. 


Es decir, nos encontramos desde el vértice izquierdo con un primer conflicto. El de la pertenencia. En este caso a una colección determinada. La pertenencia a la Escuela Freudiana de Buenos Aires, esa no se cuestiona (al menos en nuestra lectura). 


A propósito de esta pertenencia, me voy a referir brevemente al apéndice I, las Reflexiones sobre el grado de AME. Allí se relaciona de manera moebiana el psicoanálisis en extensión con el psicoanálisis en intensión, tema que abarca toda la extensión del texto que nos ofrece hoy Silvia Amigo. Se trata del informe como Jurado saliente de AME y a su vez a la preparación de las urnas para el jurado siguiente: eso sí que es trasmisión! Y lleva un comentario que quiero destacar: “me alegra enormemente que un jurado saliente sea sucedido por un jurado entrante”. Amigo se expone: en su “alegría” por un lado, en las confusiones y las respectivas aclaraciones, también, así como en la lectura crítica que propone de los textos de testimonios y en el reconocimiento de deudas. La autora plantea una cuestión de principios (aunque esto figure casi al final del libro): “un texto debe ceñir un nódulo real”. Nos preguntamos cuál será ese nódulo en el texto de Amigo que hoy presentamos. Antes de responder, vamos a dar algunos rodeos. Prometo volver a esta cuestión, a la del texto que debe ceñir un nódulo real. 

Ahora bien, el segundo apéndice que incluye para cerrar la publicación es un comentario sobre “la formalización fregeana de los números naturales”. Dice: “Trataré de hacer un jardín ordenado, si no es a la Versalles, al menos a la ¿jardín botánico?”: no es gratis la comparación entre los jardines de Paris y los porteños. La crítica aguda que es nuestra autora propone que “Se trata del elemento libidinal, que precisa el lugar del analista practicante que busca ese núcleo vivo de punto de goce y que evita la correspondencia punto por punto”. El lógico-filósofo Miller, normalien erudito obvió incluir la pasión que impulsa la serie, esto es: desear o no seguir avanzando. 


Pero me fui al final del texto, cuando mi interés era empezar por la cubierta. 

Ya mencioné la cuestión de la colección. 




Prosigamos con el nombre: Silvia Amigo. No vamos a detenernos en los detalles de su patronímico, no es que no merezca especial dedicación, pero en el caso de una publicación hay otro nombre que nos interesa: el título. Mallarmé prescribe silencio en vez de título, afortunadamente no fue escuchado y tenemos uno, en mayúsculas y suficientemente fuerte: 

Paradojas clínicas de la vida y la muerte. 

Una conocedora del latín como nuestra autora, tal vez eligió el término por su origen latino: paradoxus (aunque éste provenga del griego) o por tratarse de los distintos usos posibles del término. Se distinguen las paradojas en dos grupos. El primero en función de la veracidad. Allí se incluyen las paradojas antinómicas, condicionales, verídicas y las de definición (lo estuve investigando para esta ocasión) y las paradojas en base al área de conocimiento (economía, matemáticas, física y por qué no el psicoanálisis). Entonces, se trata de un concepto relacionado con la veracidad y con algunas áreas de conocimiento específicas. En el caso que hoy nos convoca, la lógica, la topología, las matemáticas, la literatura y el arte tienen su puesto ganado. 


Que se trata de clínica, es un comprobable fáctico casi inmediato. Desde las primeras páginas nos topamos con la analista que da cuenta de su clínica, de sus intervenciones y sus conceptualizaciones sobre esa clínica. Y también del gusto que transmite por su quehacer, de su forma personal de poner el cuerpo cuando de casos límite se trata. La clínica de esos primeros tiempos de constitución subjetiva es la vía para llegar al subtítulo de la obra: “Ensayos sobre el concepto de originario en psicoanálisis”. El término “ensayos” acá no es banal. Amigo propone teoría y la somete a la prueba de su lectura por otros. El concepto de originario no va a separarse en ningún momento de la clínica, sostenida por la palabra de los maestros del psicoanálisis –Freud y Lacan por supuesto– y algunos otros a los cuales me referiré en breve cuando me detenga en los prólogos (sí, prólogos en plural) y nota preliminar. 

Sigamos por ahora con lo que nos dice la tapa. 

La reproducción de “Madre y niño” de Egon Schiele (1890-1918) no parece casual. Impronta del arte que no dejará de reflejarse en el texto. La inclusión de este vienés contemporáneo de Freud es el anuncio de otras referencias del campo del arte. Así, desfilan en el texto Magritte (con “Ceci n´est pas une pipe” y “El espíritu de la geometría”, donde vemos a la madre y el niño con sus cabezas intercambiadas), Henry Moore (–marcando el lugar del vacío– una obra suya fue tapa de una edición anterior de “Paradojas”), Dalí (con su estudio sobre Millet y la figura del niño muerto tapada por la pintura de la canasta entre ambos campesinos), Spilimbergo (representante de nuestro arte local), Holbein (con sus famosos embajadores y la calavera anamórfica). 

Ubicamos en términos de contrapunto en la vía del arte a las referencias a la literatura: aquí se trata tanto de la impronta de la literatura popular o de masas como en El principito de Antoine de Saint Exupéry o Mafalda como del exhaustivo abordaje sobre Borges, repetido en varias oportunidades a lo largo del texto, desde el relato de su encuentro en esta Escuela hasta la fina lectura del “Poema Conjetural” sobre el héroe nacional, doctor Francisco Narciso de Laprida. 


Pero sigamos con la tapa. Un último –y no por ello menor– detalle. Editorial Escuela Freudiana de Buenos Aires. Es el apellido que faltaba agregar, que dice aun algo más sobre esta publicación, especialmente sobre su lugar en la serie. Resalto aquí el logo, obra de Valerio Adami, tan preciso como eficaz para representar un nombre, logo que se repite en la contratapa y me permite pasar a lo presentado allí, en el reverso del libro. 

La contratapa habla del tiempo. Lo hace a partir de tres términos que interesa señalar: lo indatable, la sincronía y el destiempo. La primera identificación, mítica es precisamente indatable. Luego se referirá también a los cruces del tiempo, no solo en términos diacrónicos y sincrónicos sino al destiempo en particular. En esta contratapa habla una vez más en nombre propio: su creación personal, su apuesta: clínica de los fracasos del fantasma, la cual apunta a otra apuesta fuerte: cito “mantener vivo al objeto del psicoanálisis: esto es, el sujeto dividido por el objeto causa de su deseo, a cuyo real se accede por la palabra”. Entonces, dos cuestiones se perfilan en la contratapa: la del tiempo y el mantener vivo un objeto. 


Ya que nos referimos al tiempo, paso a la solapa frontal, la cual nos brinda algunas informaciones a propósito del recorrido de Amigo en el tiempo. Ahí figuran: su pertenencia a la EFBA desde 1979 (ella siempre aclara: “era muuy joven”), su condición de Analista Miembro de la Escuela y de Analista de la Escuela, puntos que aborda en los apéndices a los cuales nos hemos referido antes. También indica esta solapa que ha dado seminarios en nombre propio, que ha colaborado en esas otras colecciones (a las que también nos hemos referido), que perteneció al equipo del Ameghino durante diez años, que publica textos en distintos lugares, que participa en congresos…. Bueno, que es alguien muuuy activo. 

Me interesa nombrar sus libros propios, voy a omitir las publicaciones colectivas, no tenemos toda la noche. 

1994. De la práctica analítica. Escrituras 1999. Clínica de los fracasos del fantasma. Va por su tercera edición. Eso ya es serio. 

2004. Paradojas clínicas de la vida y la muerte. Ensayos sobre el concepto de originario en psicoanálisis. Es el que hoy presentamos publicado por la editorial de la EFBA, también tercera edición. Insisto en que tercera edición es algo serio. 

2013. Clínicas del cuerpo. El cuerpo, lo incorporal, el objeto a. 

2014. La autorización del sexo y otros ensayos. 

Estos dos últimos todavía no se reeditan, pero parece que pronto sucederá. 

Bueno, después de todas estas disgresiones sobre la tapa, la contratapa, la portada, los nombres, perdón, me olvidé de decir algo sobre la foto! También está la imagen de la autora! Dando conferencias, hablando al público, en fin, nada que nos sorprenda en ella. Decía, después de todas estas circunlocuciones, voy a seguir… con otras vueltas parecidas. Una referencia importante: la dedicatoria. 

El libro de las paradojas de la vida y la muerte está dedicado a quienes le dieron la vida: “A la memoria del coraje y la dignidad” del padre (frase emotiva si las hay, a mí me emocionó) y a la madre: quien mantuvo vigentes esas virtudes. Como si no fuera suficiente lo que la escritura del psicoanálisis dice sobre la propia historia anudada a la teoría, aquí la autora afirma aun algo más: la filiación, su filiación. Menuda ofrenda! Puedo agregar también la dedicatoria de su puño y letra para mí al entregarme el libro, pero sobre esa no voy a hablar, solo agradecerle publicamente y confirmar mi deuda para con ella. 

Bueno, ¿seguimos? El índice. También aporta unos datos a destacar. Como en el “Prólogo de prólogos” (Borges, 1974) tal vez sea demasiado pretencioso plantear un índice del índice, pero apunto a ir siguiendo las huellas, la impronta singular que creo Silvia Amigo le da a sus publicaciones. Y necesitamos esta referencia a Borges, quien está presente en el texto en varias oportunidades, incluso el relato de su presencia física en la EFBA. Él define el prólogo como una forma subalterna del bríndis, y hoy va a haber un brindis en un ratito, y el prólogo es para él también una especie lateral de la crítica. Entonces, vamos a los prólogos. El primero de la serie es el “Prólogo a la tercera edición”, primera parte de este banquete de hors d´oeuvre que nos estamos brindando esta noche. Destaco en este prólogo un término, donde resuena la voz cotidiana de la autora, la reconocemos en una frase: se refiere a una “formalización talibán”, de la cual toma distancia, por supuesto. También aquí da una guía muy precisa de lectura: señala en detalle las tres identificaciones, y allí plantea como primera cuestión, y la cito: “debe haber un vacío para que allí se aloje el sujeto”, luego “que se pueda leer allí un rasgo asemántico” y finalmente “que si puede darse un objeto de goce distinto a él mismo y organizar el punto ideal desde donde se vea amable y lograr una escritura diferente al ´estaba escrito`”, presentación breve y concisa de lo que seguirá. 


El prólogo a la segunda edición no fue escrito por la autora sino por Héctor Yankelevich, y tiene título propio: “Lo que sucede entre cero y la estructura”. Destaca allí la originalidad de Amigo en el desbrozamiento de las 3 identificaciones así como lo aleatorio en la constitución de la estructura en una lógica de 4. 


Pero no terminan aquí los preámbulos. A continuación figura una “Nota preliminar”, donde sostiene, y aquí cito nuevamente: “se trata de formalizar hipótesis planteadas en su obra previa: ´Clínica de los fracasos del fantasma`”, a la cual aludimos antes como su ´marca registrada`. Y, cuestión no menos importante declara su deuda con tres pensadores: Daniel Paola (hoy aquí presente), Héctor Yankelevich y Moustaphá Safouan. 


Ahora sí, el último entremés, el prólogo a la primera edición. Tiene también su título: “Por qué hay discronía en psicoanálisis o bien tiempo y estructura”, lo cual nos sirve de guía. Señalamos la importancia que marca la autora sobre el nacimiento del psicoanálisis con una concepción propia del tiempo: nachtraglichkeit. Con intuición poética Amigo ubica las “citas, rendez-vous o dates” entre el tiempo lógico y el cronológico y propone, a la manera de consigna: “¡que lo que no cesa de no escribirse, cese!”, ubicando así que, cito: “esta (re)escritura es el secreto de un análisis logrado”. 

Dije hace un rato, al empezar esta presentación, que iba a dar unos rodeos antes de ubicar en el texto ese “nódulo real que el texto ciñe”. Después de la lectura, porqué sí lo leí, aunque haya hablado sólo de la “previa”, mi hipótesis es que el agujero central alrededor del cual se construye este trabajo son estas frases que recién nombré: “que lo que no cesa de no escribirse, cese” y que “esta (re)escritura es el secreto de un análisis logrado” unidas a la invención con sello de autor, de esta clínica de los fracasos del fantasma, cuestión que será respondida en el texto siguiente de la serie. Es cierto que tengo la ventaja de las noticias del diario del día después, pero no por eso deja de ser necesario este recorrido, estas nuevas vueltas sobre historias y teorizaciones previas. Muchas gracias. 




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