Escrituras en el análisis, Prólogo (Psicoanálisis) | DIARIO LITERARIO DIGITAL

Escrituras en el análisis, Prólogo (Psicoanálisis)

jueves, 31 de agosto de 2017 0 comentarios

"La confección de este libro tuvo varias etapas. Encontró su forma y su título cuando me di cuenta que había algo así como un hilo invisible que enhebraba la dispersión temática de los textos en un asunto común: la cuestión de la escritura en el análisis. Cuando leí ese hilo, la tarea encontró su ritmo sostenido..."





Escrito por Patricia Leyack, Psicoanalista

Para Diario Literario Digital

Compartimos con ustedes el Prólogo del libro 

Escrituras en el análisis



Primeras palabras:



Lacan inventa una palabra-valija, poubellication, en la que confluyen, se imbrican y se dan a leer dos términos: poubelle (basura, basurero, desperdicio) y publication (publicación). 
Desde que concebí la idea de transformar una serie de textos que produje a lo largo de varios años en este libro, lo que ese neologismo de Lacan pone en juego era lo que más me animaba. Necesitaba desprenderme, desembarazarme de textos que ya circulaban -principalmente a través de la Biblioteca de la Escuela Freudiana de Buenos Aires-. Algo así como hacer lugar para futuros trabajos. Una nueva serie se iniciaría sólo si estos encontraban otro lugar. Ese otro lugar, por qué no, podía ser un libro. 
La confección de este libro tuvo varias etapas. Encontró su forma y su título cuando me di cuenta que había algo así como un hilo invisible que enhebraba la dispersión temática de los textos en un asunto común: la cuestión de la escritura en el análisis. Cuando leí ese hilo, la tarea encontró su ritmo sostenido.



Una intervención de una colega y amiga, Alba Flesler, hecha en la contingencia de un encuentro social, propició que pudiera leer y extraer este hilo de la escritura. En ese tiempo, yo atravesaba una etapa de cierta detención en el armado de este libro. Me preguntaba si tenía sentido seguir adelante, prevalecía una sensación de dar vueltas alrededor de textos que estaban en tiempos de comprender, y una especie de cansancio de leerme me tenía encerrada. Sus palabras fueron más o menos estas: “No publiques un compilado de trabajos sueltos, eso en general no despierta demasiado interés. Tratá de armarlo como un libro sobre una temática en particular”. No puedo dar fe de que estas hayan sido sus palabras, pero operaron en mí y no sólo le dieron a la tarea un nuevo impulso, sino que algo del tiempo de concluir empezó a asomar en mis escritos. Va mi agradecimiento.
Otra amiga y colega, Silvia Amigo, leyó algunos de los trabajos en sus primeras versiones, y me hizo una devolución que incluyó un punto, para mí fundamental: el síntoma en su función de Nombre del Padre. Eso me permitió reencontrarme con algo que, al modo del freudiano “siempre lo supe pero no lo había pensado”, no había quedado articulado en mis textos. Una ancha avenida se abrió. Va mi agradecimiento a ella también.
Quiero expresar especial gratitud a quien fuera mi maestro, Isidoro Vegh. Y esto no es para nada una formalidad. Más allá de su particular lectura de algunos conceptos de Lacan, lo que me transmitió y hoy me constituye, es ese procedimiento por pliegues que me permite circular por la obra de Lacan haciendo un trabajo de lectura, esto es, arribar a alguna formalización a partir de trozos recogidos de diferentes textos y en diferentes tiempos de la obra.
¿Será tal vez esa la función de un maestro? No ya el que aporta palabras que en una primera etapa visten nuestra propia enseñanza, nuestros propios textos. Sino el que transmite un modo de lectura que incorporamos, que ya no nos viste sino que nos constituye y nos permite encontrar nuestro modo de decir. Lo que marca el tiempo de separación de la relación con el maestro. 
Quiero agradecer de forma muy particular a la Escuela Freudiana de Buenos Aires, que con sus convocatorias a jornadas, coloquios, debates, encuentros y clases, ha sido -y sigue siendo- motor de muchos de los trabajos que hoy le dan forma a este libro. 
Algunos de ellos han sido originariamente clases dictadas en seminarios dados en la Escuela. O en otras instituciones de Buenos Aires o del interior, en hospitales y centros de salud. Algo de ese origen, un cierto afán explicativo, se deja leer tal vez en algunos de los capítulos. He decidido no alterarles demasiado su arquitectura original. 
Un agradecimiento también a Valeria Sambucari por su presencia, sus aportes y la redacción digital de este libro. 
Finalmente y siempre, un agradecimiento a Santiago Kovadloff, interlocutor permanente, quien supo antes que yo que en los textos iniciales había un libro posible. Y me alentó a insistir cada vez que yo me desalentaba. 
Trabajos presentados en Reuniones Lacanoamericanas y en Congresos de Convergencia así como textos ya publicados en “Cuadernos Sigmund Freud” han sido materia prima para algunos capítulos. Muchos de esos textos, recogen fragmentos ya presentes en otros textos, que también forman parte de este libro. Por lo que el lector se encontrará a veces con ciertas repeticiones. He decidido dejarlas; me pareció que en cada uno de los textos esos fragmentos tienen su lógica. En todo caso, si hago plagio es a mí misma.

Unas palabras finales sobre la experiencia que ha implicado la confección de este libro: leer y releer mis trabajos, a veces para transformar dos o tres en un solo capítulo, me ha permitido comprobar algo que les transmito a los asistentes a los grupos de escritura para analistas que conduzco. Cuando volvemos a leer un trabajo después de un tiempo, lo reescribimos. Esa reescritura da cuenta de nuestra diferente mirada, de nuestra diferente posición. Y este trabajo de reescritura hecho sobre los propios textos pone en acto la tesis de este libro: leer es reescribir. 



Share this article :

Publicar un comentario

 
Letras Opacas.org | |
Copyright © 2011. DIARIO LITERARIO DIGITAL - All Rights Reserved
LETRAS OPACAS (Diario Digital Literario) .Argentina
Proudly powered by Blogger
Conseguir la ú…e Flash Player Blogger {{Usuario escritura-4}}width=device-width, initial-scale=1.