Los peligros del monetarismo contractivo (Filosofía Económica) | DIARIO LITERARIO DIGITAL

Los peligros del monetarismo contractivo (Filosofía Económica)

sábado, 8 de julio de 2017 0 comentarios

¿Qué sentido tienen las políticas monetarias contractivas en la actualidad, cuando los bancos centrales han perdido el monopolio de la emisión y creación del dinero? 

Resultado de imagen para politicas monetarias contractivas


UN PLAN ECONÓMICO QUE SE QUEDÓ SIN TIEMPO 

Escrito por Ramón Diego Peralta (Quant) 

Nuestro más siniestro peligro está en quedar atrapados en dimensiones paralelas. Ejecutar un plan incompleto, sacrificar nuestro sistema productivo, ajustarnos hasta la asfixia sin que lleguen las ansiadas inversiones externas o cualquier otro tipo de redención. Si los argentinos parecemos cargar voluntariamente la piedra de Sisifo desde siempre, es porque mantenemos una relación de culto con el optimismo panglossiano. Mis sospechas, hoy yacen como exequias de esas angustias. 

En abril del año 2016 escribí el ensayo titulado: Monetarismo macrista: una bomba de tiempo, que ciertamente no pretendió ni pretende ser lacerante ni agraviante, por el contrario, se eleva como un grito de impotencia y advertencia. No puedo evitarlo, soy cualquier cosa, pero me pienso, me siento y me creo un humanista, quiero creerlo, necesito hacerlo. 



Hoy ese supuesto modelo monetario se ha movido, se halla en otro lugar, está en el más acá de ese futuro visto en el pasado, es huella de entropía y deserción. Podemos ver esa predicción en formas vecinas, con lozanía y evidencia, de profunda nitidez y consumación. Estamos en problemas, y seguimos en contrario transformando sujeción en sugestión, vocación en negación, solución en colisión. 



Estamos ante problemas matemáticos, de lógica, problemas dogmáticos y psicológicos. Problemas ideológicos y fantasmales. Problemas de programación mental, moral y espiritual. Nada del otro mundo. Creer que la economía funciona como un sistema determinista, físico y mecanicista nos ha traído hacia esto, lo que no sabemos por inhibición y proscripción. Estamos ante la consustanciación de piezas que no conforman nada, que una vez ensambladas no rearman ningún cuadro ni escenario. Un rompecabezas sin imagen. 



Debemos comenzar por cambiar la lógica e intentar ver la economía como lo que es: un conjunto de invariantes aleatorias en envase de ser humano con capacidad de crear, increarse y recrearse en la imaginación, deconstrucción y el eterno retorno. Entender que integramos un maravilloso telar de entes y seres que no pueden separarse, identificarse ni objetivarse. 



Ver la economía como campo funcional donde cada alteración y movimiento modifica al todo... cesar de extravagar, de olvidar que siempre olvidamos cosas en el análisis, ergo dejar de olvidar que nosotros somos esos olvidos. La economía jamás será otra cosa que ciencia humana, aún cuando todo esté en manos de máquinas y algoritmos inteligentes. 

Yendo al grano, en Argentina creemos, o bien, nos formaron para creer que los bancos centrales tienen el monopolio de la emisión de billetes y monedas (dinero a secas), so cuidar que la oferta monetaria guarde una relación estable con la actividad económica. Algo que no divide a eso que llaman neoliberalismo de eso que denominan neokeynesianismo, ni a populistas de no populistas (también en la adjetivación). Discusiones que solo pueden sostener los haraganes de intelecto. 

 Imagen relacionada

Lo cierto es que estamos ante otra infundada creencia. Los bancos centrales no tiene el monopolio de nada. Los avances tecnológicos más recientes, sumado a la sempiterna codicia montada sobre la tradicional reserva fraccionaria han propiciado un nuevo mundo monetario y financiero, a quien nos empecinamos en no estudiar ni entender. Porque seguir creyendo que el único dinero es aquel que emite el banco central es una mala manera de seguir atrapados en la estupidez.    

Esa separación de dinero exógeno (porque es creado por el banco central desde el exterior del sistema económico) versus un dinero de semblante endógeno (quien proviene de la demanda monetaria de la economía real) me parece espantosa... 

¿Acaso es posible concebir un afuera de la economía real?... y de ser así, lo que está afuera ¿No es real?. Nada es real y en simultáneo es todo lo real que nos licenciemos. Los mercados financieros son vistos como extraterrestre, como forasteros, ajenos a una realidad que es tan fenoménica como cualquier otra apariencia. 

Sin embargo, esa reducción fenoménica que hicimos a través de un papel pintado o un pedazo de metal o simplemente un signo numérico en la pantalla de un ordenador ergo dinero, rige tanto para los mercados de capitales como para la economía "real". En el fondo rigen las mismas reglas matemáticas y de correspondencia, no hay un afuera adventicio del otro, no podría existir tal aberración, no obstante nos empecinamos creer en esa ciencia ficción que bautizamos economía es epifanía y revelación.    

En una fenomenología monetaria, la oferta de dinero está determinada por la demanda y viceversa, no podría darse otra situación. Incluso para que el regalo de dinero se confirme regalo, requiere de la aceptación de una contraparte. Si no acepto el regalo, ni siquiera será regalo, por ende, las omnidireccionales teorías que versan sobre Oferta Monetaria, adolecen de soliloquio y mismidad. Al parecer seguimos sin entender el porqué de la partida doble. 

Economía real y mercados financieros redundan en una misma topología, incluso a pesar de nuestras señeras deficiencias de percepción, memoria y análisis. Se ven distintos, como se ve distinto la hoja verde de la hoja seca de un árbol, cuando en rigor lo que le asigna color es la luz.   

Si se compara el total del ahorro sumado a la totalidad de la base monetaria circulante, con las magnitudes del crédito de la economía global, se puede comprobar fácilmente que el segundo es mucho mayor que lo primero. La pregunta acá es ¿Qué es el dinero entonces? y si un banco central controla la emisión monetaria ¿Qué es todo aquello que no controla, pero que cumple las mismas funciones y genera los mismos efectos que el dinero? ¿El monopolio de qué tienen en consecuencia los bancos centrales? 

Las necesidades de recursos para la reproducción del sistema se satisfacen con el crédito que inyectan los bancos privados al sistema económico. Cuando un banco otorga un préstamo a una empresa, ésta puede pagar sueldos y salarios contra su saldo en la cuenta que le abrió el banco. Ese proceso de creación monetaria corre en paralelo con la creación de ingresos. La oferta monetaria crece y se contrae de acuerdo a las necesidades de la producción y en relación a las expectativas de la demanda agregada.

La competencia obliga a las empresas a mantenerse en movimiento,  crecer, como si fuesen regidos por los principios de sustentación de aquel que anda en bicicleta. Si no lo hacen, se caen. Para seguir sus planes de expansión utilizan el crédito que les proporciona el sistema bancario. Al final de cuentas, los bancos otorgan crédito cuando consideran que los proyectos son rentables y cuando el deudor ofrece garantías suficientes. 

Esas expectativas cambian a lo largo del tiempo y con las diferentes fases de los ciclos económicos. Vemos en estos últimos una inusitada expansión monetaria a nivel global, que juega con un simétrico crecimiento del riesgo. Eso nos dice a las claras que el dinero necesita del crédito como vehículo de expansión y turbación. La Teoría del Crédito es algo en lo que aún estoy trabajando, porque sin duda ahí están las piezas del "faltante".

Hablar de agregados monetarios sabe a antigüedad, cuando vemos la irrupción de entidades como el dinero digital, el dinero nocional y las criptomonedas (entre otros megafenómenos). Las mismas discusiones y absurdos debates en torno a estas "nuevas expresiones dinerarias" se dieron cuando apareció el papel moneda. Y si el único propósito fisicalista del papel moneda es el de "objeto simbólico representativo de una memoria del tipo colectiva y universal" ¿Por qué no habríamos de admitir un futuro con esas nuevas memorias computacionales?. Eso que niegas y resistes, será el único dinero en el futuro, lo mismo que vimos ante el advenimiento del papel y la imprenta. Nunca la tozudez duró más que la evolución.       
Imagen relacionada
Cuando la economía se encuentra en la fase ascendente de un ciclo, los bancos tienen más inclinación para otorgar préstamos. Cuando nos encontramos en la fase descendente del ciclo, los bancos comparten las expectativas negativas sobre el futuro de la economía, cierran la válvula y dejan de proporcionar crédito. 

Es decir, la actividad de los bancos es procíclica, tendiente a aumentar la inestabilidad de la economía. Los más serios problemas aparecen cuando perdemos la sensibilidad y conocimiento como para darnos cuenta de las diferencias. ¿Hacía dónde está girando la economía mundial actualmente? ¿Alguien puede empeñar su vida en asegurar un resultado certero? ¿La economía está creciendo, decreciendo o está estancada?  ¿Qué es trampa de liquidez y qué trampa monetaria? ¿Cuáles son sus diferencias (de existir)?

Es importante entender que los bancos pueden emitir unidades monetarias (es decir, unidades que sirven de medio de pago y reserva de valor), algo que huele a dinero, se ve como dinero, sabe a dinero y se usa como dinero. Los bancos comerciales y de inversión privados no están limitados por el monto de depósitos que han podido captar del público, pues para ello inventamos los bancos, el arte de la duplicación de activos y las reservas fraccionarias. Este es un punto que causa gran confusión, y por cierto, nos reclama de una cabal comprensión a gritos. 

No existe la causalidad ni está invertida, sino que la funcionalidad evolutiva de esos campos funcionales nos dice que, hoy, cuando se otorga un préstamo apalancado en exiguo coeficiente de caja, el banco abre una cuenta con un saldo positivo (por el monto del crédito) y aquí es donde todo inicia. Eso nos dice que es el Crédito (en su fase otorgamiento tanto como en la de devolución)  quien crea los depósitos y no al revés. 

El empleado otorga un crédito al empleador, so luego de haber entregado su trabajo durante 30 días (anticipado) es cuando éste último deposita lo adeudado en la cuenta sueldo del prestatario (empleado), o bien, cuando una persona física o jurídica recibe crédito, el prestatario deberá retornar al banco el principal y los intereses en dinero de alto poder o títulos con gran liquidez (a estas alturas somos indiferentes a las diferencias). 

Cuando la circulación del dinero, pagos, cobros, transferencias, etc; sólo pervive en el mundo de los ordenadores (sistematización o la mal llamada bancarización), los bancos centrales se inhiben de su "invisible monopolio"

Esto nos regresa al tema de nuestro Banco Central. Estas entidades emiten lo que constituye la base monetaria: billetes y monedas en circulación (en manos del público o en reservas en los bancos privados). Los títulos monetarios que emiten los bancos privados son descritos por los dogmáticos como deuda y representan un derecho sobre otro tipo de dinero (en general, sobre una suma de dinero base). Entonces, los billetes que emite el banco central serían "diferentes": algo así como "dinero en última instancia".

Claro que cuando doña Rosa recibe un crédito al consumo o uno prendario para comprar un automóvil, no percibe ninguna diferencia, porque de hecho no la hay. Creer que la proporción del ahorro nos indica la condición de posibilidad del crédito es magna ignorancia. El dinero en última instancia (emitido por el BCRA) se consagra en lo mismo que el dinero de cualquier instancia, simplemente porque actúan de la misma manera y generan los mismos efectos. 

Hace mucho que tengo bitcoins, y les aseguro que no guarda ninguna diferencia con las acciones o con los dolares que tengo en mi cuenta comitente. Salvo por el hecho que me han dejado más ganancias. A la hora de usar sus propiedades de intercambio, reserva de valor y liquidez, no he hallado diferencia alguna: para mi es valor. Incluso los elegí al AR$ y al dolar por obvias razones (inflacionarias). Claro que hay diferencias, pero ¿cuáles son las de fondo y cuáles las fenomenológicas?     

La mayor parte de las transacciones en una economía utiliza unidades monetarias emitidas por los bancos privados, que en rigor es tan dinero como cualquier otro. Pero para algunas operaciones se requieren billetes o dinero de "última instancia" (para los rescates ante crisis sistémicas, por ejemplo). 

Por eso se llegaron a imponer requerimientos de reservas prudenciales, encajes o cuentas de provisión, para evitar situaciones en las que el banco no pudieran hacer frente a una demanda de dinero extraordinaria. Pero esas reservas y cuentas de provisión es dinero ocioso, en cuyo caso, los bancos inventaron métodos para desandar esa improductividad. En la actualidad, las reservas han dejado de jugar un papel importante en los esquemas de regulación bancaria, y no excluyo a Argentina.

Aquí es donde nos hacemos la pregunta del millón ¿Qué efecto concreto podemos esperar de políticas monetarias presuntamente contractivas, cuando no existe tal cosa como el monopolio de la creación del dinero en el Banco Central? ¿Podemos aceptar la idea de que en Argentina rebautizamos la inflación como sinónimo de actividad económica? ¿Porque si bajar la inflación es sinónimo de reducir la actividad productiva, habremos de estar ante verdadera aporía?


Porque si la idea es bajar un supuesto numeral de dinero emitido que excede la sumatoria del valor de los bienes y servicios producidos en el país (en tanto temporalidad), su contracción cuantitativa debería resultar inocuo en tanto las variables básica de la economía (producción y consumo).

Porque si esa contracción del numeral dinerario afecta la producción y el consumo, debemos preguntarnos ¿Cuál es entonces la real relación de correspondencia entre cantidad de dinero y valor de las cosas? ¿Dónde se posa el genuino enclave de esos legados, de esa estirpe abstracta instaurado por ese preciado término "valor"? 
Imagen relacionada

La Teoría Cuantitativa del dinero tiene un sólo problema, olvidó que: No hay oferta de dinero que pueda existir aislada de una demanda de dinero, como tampoco puede existir una demanda de dinero en el factum sin una oferta de dinero que oficie de contrapartida.  Así como no puede existir un bien sin el mal, la certeza sin la incertidumbre, un  ateismo sin un Dios, la vida sin la muerte...(etc.)  

Tampoco hace falta ponerse tan filosóficos, si la teoría de la demanda agregada está basada principalmente en que: al incrementarse la masa monetaria, la demanda de bienes aumenta y si esta no viene acompañada de un incremento proporcional en la oferta, la inflación surgirá ¿por qué no podemos cerrar el cuadro?. Porque acá nos está faltando algo. Eso que falta es la teoría del crédito, puesto que jamás habrá de darse un aumento fáctico de la emisión o expansión monetaria sin una aceptación de la demanda, y eso sólo es posible cuando ese aumento del numeral dinerario se vehiculiza mediante el Crédito (contrato que exige del consentimiento de ambas partes: oferta y demanda, producción y consumo).  


Entonces, volvemos a preguntarnos, si los bancos centrales (garantes de última instancia del sistema monetario) ya no tienen el monopolio de la creación del dinero ¿Qué lúdica ilusión podemos tolerar de políticas contractivas que están inhibidas de modificar una cantidad de dinero que ya no depende ella? ¿Es acaso nuestra sobredeterminación pulsional y bestiaria, nuestro flagelante instinto del goce, la perversión del gusto, nuestra más pulcra fuente de alienamiento y proyecto de fuga?  

La teoría cuantitativa del dinero no es ni mala ni buena (estas también son categorías dogmáticas), sino que está incompleta. Y está incompleta justamente porque olvida lo más importante: la Teoría del Crédito, aquella que explica que el aumento del numeral dinerario será estéril en tanto inflación, cuando el canal de  ingreso del dinero (crédito) se construye mediante la producción, siendo su uso excesivo generador de burbujas, simil trampas de liquidez o trampas monetarias y en el largo plazo, extrañas situaciones de amesetamiento de la actividad económica (fenómeno de lateralización). 


La inflación es el sinthome que emerge de la alteración de equilibrio de las variables básicas de la economía ergo producción y consumo, dado por un aumento dinerario en la mecánica de flujos que se canaliza casi exclusivamente mediante el crédito al consumo y/o a aquel destinado a financiar el gasto del Estado. Esto es lo que genera que la producción siempre corra por detrás del consumo, por la sencilla razón que se mueve más lento.    


No me canso de ofertar mis "ensayos", pero nadie los demanda (compra), por ende, no puedo contabilizarlos monetariamente. Es una oferta declamativa, meramente neutra y estéril a los fines económicos. Hace mucho que demando mujeres hermosas, pero hasta ahora, ninguna mujer hermosa se me ha ofertado. Hay más demanda de dinero porque hay menos poder adquisitivo respecto a la misma cantidad de bienes, so de haber mayor demanda de bienes en proporción en que aumenta la cantidad de producción y oferta de bienes, entonces estaremos ante crecimiento de la actividad económica.  

Para que se entienda éste punto: 

1.- Si fuere que la expansión monetaria fuese el argumento de la inflación ¿Por qué en el primer mundo donde hay más expansión monetaria que en Argentina no hay inflación?

2.- Si fuere que el déficit fiscal es responsable de la inflación ¿Por qué en los otros países del mundo que tienen tanto o más déficit fiscal que nosotros no tienen inflación?  

3.- Si fuere que la acumulación de deuda es el argumento de la inflación ¿Por qué los países del primer mundo y emergentes que poseen mayor nivel de endeudamiento que Argentina no poseen inflación?

4.- Si fuere que la inflación es fruto de una combinación de expansión monetaria, déficit fiscal y endeudamiento ¿Por qué la mayoría de los países que tienen expansión monetaria, déficit fiscal y endeudamiento no manifiestan los niveles de inflación que Argentina?

5.- ¿Cómo explicamos que en el primer mundo la expansión monetaria junto al déficit fiscal y un acentuado proceso de endeudamiento,  generan burbujas, simil trampas de liquidez o trampas monetarias y estancamiento e incluso deflación?      
Llegó la hora de resolver problemas complejos mediante la Teoría de la Complejidad Computacional. Llegó la hora de que relevemos la absurda matemática que actualmente aplicamos a la economía por la Algoritmia.  

El "carry trade" es entendido por el algoritmo iterativo y recursivo como un sinthome o síntoma de un problema estructural o error sincronizado en cuanto el funcionamiento de la política monetaria de un país. Hay algoritmos que se han especializado en detectar procesos de CT, explicados por el enorme crecimiento de los mercados monetarios internacionales (usualmente denominados refugios). En resumen, el carry trade no debe tomarse a la ligera, porque en si mismo se constituye en el signo de un sistema que está funcionando de manera defectuosa visto desde la aspiración de eficiencia. 


Porque el algoritmo no trabaja bajo la consigna filosófica de "causalidad" ergo causa y efecto o principio de acción y reacción. Puesto que asume a la economía más los mercados financieros y monetarios como "unidad totalizadora". Lo cual se transforma en un análisis de "Campos Funcionales". Cuando la matemática aplicada a la economía trabaja bajo análisis de campos, se asume cada error numérico como "error sincronizado". Esto básicamente nos dice que cuando un algoritmo encuentra un error sincronizado en su política monetaria, económica y financiera, puede calcular la alteración que se produce o producirá en toda la cadena de eventos económicos de un país. 

En otras palabras, esos errores sincronizados que para el ser humano son registrados de manera ambigua, confusa y hasta indiferente, suele constituirse en un tesoro precioso para el algoritmo. 

Es muy importante porque es el síntoma que nos muestra la condición de posibilidad y la condición de urgencia de nuestra economía real y financiera. Explicado de otra manera, un algoritmo detecta lo más valioso y trascendente del análisis económico: "el horizonte de renta presente y futuro". Y es tan sustancial éste dato, que consagra en subordinado cualquier otra minería de datos (data mining). Esto significa que no importa lo que el gobierno pretenda, informe o desee hacer, los agentes económicos siempre irán tras la renta. La locación de la renta en tanto temporalidad, es condición de posibilidad del curso de la economía. 

Hay dos maneras de abordar las políticas monetarias contractivas:



1.- Cuando la inflación se asume generada por expansión monetaria ergo el crédito que se otorga a si mismo el Estado ante situaciones de desbordes del gasto público (más servicios de deuda) por sobre los ingresos,  sin que nos asista el crédito externo.
2.- Cuando la inflación se asume como culpable del modelo del punto 1, ergo disponiendo de crédito externo, se pretende reemplazar la emisión monetaria del BCRA por divisas provenientes de crédito internacional. 
Veamos en la práctica cómo funcionan uno y otro, y qué diferencias evidencian (de existir) en tanto lo que hace el Banco Central con las Lebacs para sus estrategias de mercado abierto presuntamente contractivas.   
Imagen relacionada

ESCENARIO 1: EMISIÓN TRADICIONAL



Se emite dinero para afrontar el gasto público (y eventualmente los servicios de deuda contingentes), en el mismo momento en que se emite se intenta esterilizar el aumento de la base monetaria subiendo los encajes, cuando suben los encajes, los bancos deben optar por subir la tasa activa o bajar la tasa pasiva, y esto último (en algún punto) se torna impracticable ante la persistente fuga de capitales. Por lo tanto, para mantener a los depositantes dentro del sistema bancario, el  BCRA suele pagarle a los bancos por esos encajes.

Resulta sencillo comprender el concepto de déficit fiscal o comercial; pero al hablar de déficit cuasifiscal, se cruzan algunos cables. Se trata de manera sintética, del rojo en el que incurre el Banco Central al emitir deuda remunerada, a través de la colocación básicamente de Letras del Banco Central (Lebac) como contrapartida de pasivos no remunerados, es decir, la emisión para financiar al Tesoro.

La secuencia es aproximadamente la siguiente: 


Primero: el gobierno emite dinero para financiar el déficit, pero como (se cree) la emisión de dinero genera inflación se trata de contrarrestarla con la suba de los encajes bancarios

¿Qué es lo que pasa entonces? 

Al subir los encajes un banco tiene que pagarle a los depositantes la tasa de interés pasiva por el total del depósito. Digamos que el deposito es 100 pesos, pero de eso solamente podía (el banco comercial) prestar 50. 

Segundo: los altos encajes generan una tasa de interés activa muy cara, ya que la capacidad prestable reducida en un 50% debe generar renta suficiente para pagar el interés del 100% del depósito. 

Tercero: para bajar la tasa de interés activa se debe remunerar los encajes, o sea, pagarle a los bancos una tasa de interés similar a la tasa de inflación por los encajes que tienen. La remuneración de encajes constituye una erogación para el Banco Central, y de allí se deriva el nombre de déficit cuasifiscal. Es decir, el déficit fiscal está en cabeza de los Ministerios de Economía y Finanzas, el deficit cuasifiscal está en cabeza del Banco Central.


Entonces, frente a las expectativas de una perpetuación o aumento de la inflación, se suben las tasas de interés y el Banco Central emite dinero para pagar esa tasas cada vez más altas conque remunera los encajes, tendiendo a generar una inercia inflacionaria, donde la propia inflación se alimenta de las expectativas inflacionarias, de las tasas de interés, del régimen inflacionario, de la cultura inflacionaria y especialmente del propio déficit cuasifiscal. 

Acá la paradoja estriba en la dinámica en la cual el Tesoro recibe fondos sin costo por la emisión y el BCRA absorbe luego esos fondos pagando una tasa alta de interés, centrifugadora que tiende a ser insostenible con el devenir. 


Bajo ésta metodología, los activos y el patrimonio neto del BCRA se deterioran rápidamente haciendo que la  emisión a una supuesta "tasa cero" para el gobierno en pos de enfrentar el déficit fiscal, se transforme en un dinámico insostenible aumento de deuda para el BCRA. 

Quienes creen en éste modelo, asumen que las Lebacs redistribuyen el dinero en el tiempo (swap), o bien, se los utiliza en la creencia que  son instrumentos de regulación monetaria. Cosa que como veremos, es peligrosamente absurdo, tanto como decididamente peligroso para la economía del país. 

Ante la encerrona, nuestros "genios" siempre optaron por dos alternativas, ésta es la primera (populistas). En el próximo título veremos la segunda, la que rige en estos días.  



Cuando el problema generado por las Lebacs es advertido, se suele tomar la decisión de reducir el crecimiento de los agregados monetarios para moderar el aumento de la inflación, ya que, esta estrategia se asienta en la combinación de aumentar el déficit y bajar el endeudamiento público, misiones plausibles pero asimismo paradójicos productores de "fenómenos de efectos encontrados"


En otras palabras: el Gobierno emite mucho más pesos que antes para cubrir el aumento del gasto público (increscente). Y para evitar que todos esos pesos vayan a los precios, el Banco Central procede a absorber ese circulante excedente para que no aumente tanto la inflación. Aquí es donde el desquicio, comienza su fase destructiva final.  

Así, quienes detentan el gobierno en base a ésta superstición, se sugestionan en la creencia de que tienen financiamiento gratis y que el Banco Central sólo debe pagarle a los bancos e inversores que suscriben las Lebac, ergo se consuelan imaginando que tal cosa es como si se tratare de un crédito compulsivo tomado de alguien que no quiso prestarnos.



Sin embargo, ese déficit cuasifiscal acelera el aumento de sus costos más rápido que cualquier otro tipo de crédito, adquiriendo fisonomía de bola de nieve, gigantesca deuda que en algún momento es pagada por el pueblo y el sector productivo en forma de crisis recesiva y/o sistémica.  
Resultado de imagen para politicas monetarias contractivas



ESCENARIO 2: AUMENTO DE DÉFICIT CUASI FISCAL POR ENDEUDAMIENTO EXTERNO


Acá estamos ante un escenario ya inflacionario en el que se decide suplantar la clásica emisión expansiva por crédito o endeudamiento proveniente del sector externo. Ingresan divisas en concepto de deuda soberana, subsoberana y privada, quienes deben ser adquiridos por pesos: 

1.- Por pesos emitidos por el BCRA

2.- Por agregados monetarios de los bancos comerciales públicos y privados

3.- Por una combinación de ambos

A diferencia del modelo anterior, aquí el ingreso de divisas juega con un aumento de emisión y aumento de los agregados monetarios usados para adquirir dichas divisas, que son absorbidos inmediatamente por Lebacs  (políticas monetarias contractivas). 

Dos problemas se nos presentan en este modelo:

1.- El BCRA ya no tiene el monopolio de la creación de dinero

2.- Este modelo tiende a generar duplicación de la deuda pública, ya que a la deuda externa en manos del gobierno, se le suma en modo espejo, una deuda interna en manos del Banco Central. 

El primer crédito (externo) ingresa para financiar el déficit fiscal y comercial, el segundo crédito (interno) se genera por la aplicación de las políticas contractivas cuyo objetivo es absorber los pesos del primer crédito. A éste último crédito le denominamos "Déficit Cuasifiscal"

Este mecanismo tiene un único magno requerimiento: debe utilizarse únicamente para medidas de shock, porque su prolongación en el tiempo deviene en una curva de saturación que provoca en algún punto que la inflación vuelva a subir en la medida de que se comienzan a tocar las tangentes de ambos créditos, provocando que no baje la inflación como se desea, en paralelo que se aumentó el endeudamiento a un ritmo inusitadamente acelerado. 

Si a esto le sumamos que las "políticas contractivas no monopólicas" en rigor lo único que logran es contraer la actividad económica, evidentemente estamos ante una auténtica proyección de alto riesgo.  

La emisión de LEBAC y NOBAC había crecido sin interrupciones entre marzo de 2002 y julio de 2007, y luego decreció de manera oscilante hasta el 7 de julio de 2009. A partir de entonces, las LEBAC y NOBAC, junto a la base monetaria aumentaron de manera sostenida hasta el 03 de diciembre del 2015, pero en el 2016, simplemente se transformó en un meteoro. 

Federico Sturzenegger, el presidente del Banco Central de la República Argentina, no aumentó los encajes, los bajó. Como vimos, los "manuales ortodoxos" enseñan lo contrario, si quieres contraer la oferta monetaria "aumenta los encajes" (sin pagarles nada) luego sube las tasas (aunque como ya vimos nada es gratuito). 


En ciertos ámbitos "iluministas" comenzaron a conocerse sugerencias informales sobre la conveniencia de sustituir la "esterilización" vía LEBAC y NOBAC por encajes remunerados (que como ya vimos no es más que irse a otro tipo de problemas). Es lógico que la sensibilidad vernácula se pose en la necesidad de que nuestros "pobres y siempre vulnerables" bancos sean pasibles de la ayuda social del Estado. ¿Es lo mismo una cosa u otra? ¿Qué se persigue con esta heterodoxia monetaria que algunos dogmáticos tildan de ortodoxia? 

Cuando hablé de "bola de nieve", no sólo me refería al déficit cuasi fiscal, sino también al "Multiplicador Monetario" implícito en la Reserva Fraccionaria de los bancos ergo el nivel de crecimiento de los agregados monetarios y su potencial peligrosidad para "acelerar la inflación" (de no calcular correctamente el tiempo prudencial de su uso).... Es decir, los agregados monetarios multiplicados son teóricamente justificables (aunque con reparos) cuando se los usa para estimular la economía vía ingentes dosis de crédito productivo (cosa que aún  no vimos). ¿Las razones de su impedimento?, pues según el propio BCRA, a que aún no se pudo bajar la inflación. 

Es aquí donde estamos nuevamente ante el dilema de "la gallina y el huevo", absurdo problema del orden de aparición conque debemos atender la resolución de un problema matemático. Aunque de serlo, no habría tal dilema.

Las letras y notas del Banco Central desde el otro lado del mostrador pueden ser percibidas como muy buenos instrumentos financieros que permiten diversificar las inversiones, altamente convenientes debido a su solidez, bajo riesgo, inaudita rentabilidad y agraciada liquidez.

Para desde dentro del BCRA, suele ser utilizada con cinco objetivos definidos: quitar exceso de emisión monetaria de los mercados, aspirar agregados monetarios, contener los tipos de cambio, frenar la fuga de capitales y encorsetar las metas inflacionarias. Claro que todo uso, siempre es pasible del abuso, tal éste caso. 

La implementación de las Lebacs, de la forma en que lo está haciendo Sturzenegger, está propiciando enormes ganancias para los especuladores, inversores, pequeños ahorristas, pero elocuentemente para los bancos. En contrapartida, la producción y el consumo siguen cayendo, es decir que, para los "psicologistas de la economía" ergo dogmáticos; hay una presunta transferencia de renta del sector productivo al sector financiero, especialmente para el bancario. 

Cuando se bajan los encajes bancarios o coeficiente de caja del 50 al 20 % y menos (tal como se hizo), y se procede a emitir Lebacs semanalmente o mensualmente a una tasa intuitivamente positiva (en tanto neperianos), se aspira agregados monetarios de los bancos en simultáneo que se los remunera. Pero estos agregados monetarios "no se esterilizan" sino que se multiplican contablemente en el fuero interior de los bancos. 

Lo más frecuente, es ver al Tesoro (nacional) financiar sus déficit fiscales mediante emisión monetaria del BCRA (tal vimos en primer caso). Pero éste caso es distinto. 

La reserva fraccionaria o masa prestable, es lo que queda del total de los depósitos bancarios restado el coeficiente de caja. Hablamos de "multiplicador monetario" cuando calculamos la capacidad que tiene la reserva fraccionaria de aumentar el numeral de los agregados monetarios (masa prestable) y su incidencia en la oferta monetaria total. 

Entendemos que es pasivo, porque nos habla de potencialidad no de factum. Un multiplicador monetario se convierte en "activo" cuando se verifica una demanda monetaria tangible, sostenida y regular. 



Explicado "estocásticamente", cuando el BCRA coloca Lebacs en sus operaciones de mercado abierto, desde dentro de los bancos se entiende que hay una demanda sostenida y activa de agregados monetarios ergo reserva fraccionaria que ante cada asiento contable en tanto renovación, se contabiliza en modo indexación. 

Esto sucede dentro de los bancos sin que los mercados lo perciban, porque exteriormente se verifica "crowding out" (desplazamiento del crédito del sector privado al sector público). En otras palabras, se quita financiamiento al sector productivo para financiar al estado.

La moraleja de ésta parte es: No es lo mismo esterilización monetaria que "esterilización del crédito productivo" al sector privado. Los agregados monetarios lejos de esterilizarse se están multiplicando a un ritmo asombroso en simultáneo que se contrae la economía real. 



Para la hermenéutica financiera, la estrategia elegida por Sturzenegger nos compele a pensar en una predicación que tiende a cimentar lo que hoy se conoce como "Cuenta de Provisión". Que es una previsión realizada a priori ante el alto riesgo que determinado evento suceda, por ejemplo que ingresen importantes cantidades de divisas del exterior y que, por ende, requieran de una preanunciada "emisión monetaria" (ante un irreductible libre movimiento de capitales). Guardando las distancias, podemos compararlo con una "cobertura de riesgo" en tanto mercado de capitales. 

Este procedimiento es tan original como reciente (se comenzó a usar después de la Crisis de las Subprime en el primer mundo) , quizás por ello, pocos lo hayan advertido de entre los economistas y financistas vernáculos. Esta ingeniería bancario-financiera, tiene como objetivo primordial aumentar el numeral de los agregados monetarios a los efectos de evitar las emisiones monetarias clásicas de Argentina, aquellas en manos de la autoridad monetaria e instrumentada por el poder ejecutivo.

Para ello necesitan aumentar la capacidad de maniobra de sus reservas fraccionarias acorde las estimaciones proyectadas de ese movimiento de capitales exógenos a nuestro sistema (divisas). En otras palabras o las mismas, no habría emisión monetaria clásica ante el ingreso de divisas sino absorción vía aumento de agregados monetarios. 
Cuando llegan (por ejemplo) dolares de afuera, el BCRA aumenta las posiciones en dolares nuevamente para los bancos, estos los ingresan en sus cuentas, que a su vez se "encajan" en las reservas del BCRA como depósitos en dolares del sector bancario. Los bancos aumentan sus activos en moneda dura, en simultáneo que el BCRA fortalece su balance, en especial su patrimonio neto. 


Acá vemos la primer paradoja: cuando la autoridad del BCRA nota que su política de contracción monetaria no cumplía su cometido, decide restringir el crédito al consumo (Plan de Transparencia). Eso causó más problemas, particularmente políticos, por lo que se procede esta vez a promover créditos hipotecarios y prendarios, en la creencia que por su naturaleza no son inflacionarios. 

En teoría, el BCRA esperaba que cuando el tesoro recibiera financiamiento externo, abandonaría parcialmente el financiamiento del BCRA y descomprimiría la asfixia al sector productivo eliminando en gran medida el crowding out, obviamente se habían ilusionado que la mayor actividad económica en manos de una inversión externa (que nunca termina de llegar) provocarían una baja del déficit fiscal, quien acentuaría su decenso con las políticas de "sinceramiento tarifario" llevadas adelante por el ministerio de energía de la nación. 


Sturzenegger creyó que a estas alturas, los bancos privados que se hallarían rebosantes en "masa prestable" (agregados en tanto reserva fraccionaria restado lo absorbido por las lebacs), procederían a generar crédito productivo y  bajar las tasas gradualmente (en pos de aumentar la demanda de crédito de sector privado) aprovechando ese excedente de "liquidez nocional" obtenido con tanta generosidad. 
A estas alturas, el BCRA dejaría las altas tasas de lado en tanto mecanismo contractivo, y en su lugar comenzaría a utilizar la mayor cuantía de dolares en sus reservas para controlar su confusa "flotación administrada". 



Las operaciones en el mercado abierto seguirían siendo contractivas, ya que, el financiamiento vía colocación de títulos de deuda pública se torna infranqueable, no obstante se compensarían paulatinamente en la medida en que los bancos (condicionados por exceso de masa prestable) ofertan créditos cada vez más baratos. La competencia entre ellos es crucial, eso se espera de ellos. De manera aleatoria también se cree que, reducir la actividad informal (o sumergida) ergo la aceleración de la bancarización de la economía real sería un norte compartido por el BCRA como por los siempre sedientos bancos. Hasta aquí el proyecto del deseo.

Lo que se ve hoy es una retroalimentación de esta última tendencia, en donde se combina la inquietud por la posibilidad de que la divisa siga en aumento, y también una demanda estacional por la cercanía de las vacaciones de invierno. Un tercer factor, menos computado, es que el otorgamiento de créditos hipotecarios y prendarios en pesos crea una demanda adicional sobre la moneda estadounidense, ya que es la de uso corriente para la compraventa de inmuebles y ahorro.

Para que la gente quiera seguir en pesos el Banco Central sube nuevamente la tasa de interés para remunerar aún más los encajes de los depósitos, los agregados monetarios y el excedente ahorrable de los ciudadanos. 


Acá vemos una de las paradojas de éste modelo, porque cuando sube la tasa de interés que paga por los encajes, agregados y ahorros, aumenta indirectamente el costo monetario (implícito), eso tensa los hilos, que en última instancia están atados a la inflación, ergo aumentan las expectativas, aumentaba nuevamente el costo del crédito, contrae aún más el consumo y así sucesivamente hasta que el nivel de endeudamiento externo e interno sumado a las  resistencias al ahogamiento de las pymes y trabajadores no da más.  

La salida dilecta de la trampa en que está el gobierno (vía lebacs) es transformar el déficits cuasi fiscal de corto y mediano plazo en deuda externa de largo plazo. Los ensayos realizados con el bono de 100 años son prueba de ello. Algo similar a lo que hicimos con el Plan Bonex.

El Bonex tuvo una especial característica, fue el primer título público denominado en moneda extranjera que permitió que nos integráramos a los mercados internacionales de capitales, porque curiosamente, si bien había control de cambios por lo cual no se podía ni entrar ni sacar dólares de Argentina, si podíamos hacerlo utilizando Bonex. Como observarán, hemos probado de todo, menos pensar y hacer las cosas bien. 

Para quienes no conocen o recuerdan mucho lo que esto significaba, aclaro que el control de cambios en la Argentina implicaba que el productor era dueño de la cosecha de soja mientras la tenía en el campo, en los silos, etc.; pero en el momento que la ponía en la bodega de un barco perdía la propiedad y el valor. La soja se convertía en una “expropiación”, sometiéndose al productor a un régimen de control de cambios en base al cual el precio que le iban a pagar por el dólar de esa soja que se exportaba, lo iba a decidir el ministro de economía en base a lo que se le ocurriera, y lo pagaría en el tiempo que se le ocurriera. Una aberración en términos de seguridad jurídica de las transacciones.

Esa no era forma de integrar la economía local al mercado internacional de capitales. Si uno quiere integrarse al resto del mundo lo primero que tiene que hacer es establecer reglas de juego sobre la seguridad jurídica transaccional referida al comercio internacional y a los movimientos de capitales.... (como verán, también me valgo de clichés y muletillas baratas)
¿Cómo se fue develando eso que ahora algunos gurúes denominan el Nuevo Efecto Tequila? en tanto amenaza del Plan Sturze....

Esa historia comenzó a principios de 1994. Estados Unidos decidió implementar una política monetaria un poco más estricta y aumentó la tasa de interés. Al subir la tasa de interés, muchos inversores institucionales que tenían en sus carteras bonos de países emergentes, entre ellos México, dijeron: "yo he estado en México porque la tasa de interés en Estados unidos era muy baja, pero ahora que dicha tasa de interés es más alta, me voy a mover hacia un mercado más seguro", por ejemplo, a los bonos del Tesoro americano. Esto hizo caer el precio de los bonos mexicanos. Los bancos mexicanos tenían posiciones en estos bonos, por lo que cuando cayó su cotización empezaron a tener problemas.

Entonces el mercado preguntó: ¿qué diferencia existe entre los países emergentes? Nadie lo sabía a ciencia cierta. O sea, si se cayó México ¿por qué no se pueden caer Argentina, Brasil, Chile o Uruguay? Entonces ocurrió una importante fuga de capitales de los países emergentes hacia los mercados de capitales de países desarrollados. Eso fue lo que Guillermo Calvo anticipó en aquella época.



La pregunta que muchos se hacen por estas horas es ¿Puede repetirse eso en el 2017, 2018 o 2019?

Cuando se produjo la crisis de fines de 1994 el mercado indicó cuáles eran los bancos más vulnerables, tal vez aquellos que tenían más exposición de títulos públicos; pero si uno lo piensa desde el punto de vista político, esa era la gente que había ayudado a introducir a Argentina en el mercado de capitales. Los bancos mayoristas no hicieron fraude, como había ocurrido en épocas pasadas de Argentina, con por ejemplo los auto-préstamos, a raíz de los cuales cuando la superintendencia de bancos entraba a un banco y analizaba las carteras de préstamos, eran todos amigos, parientes, plata que no estaba, créditos mal instrumentados, etc. 



En este caso todo estaba bien instrumentado; eran títulos del estado Nacional, el BCRA les había pedido ayuda a esos bancos para colocarlos en el mercado. Los bancos que más apoyaron, fueron curiosamente los que más sufrieron. Muchos se preguntan por estas horas :¿Pasará lo mismo en la próxima crisis de solvencia?

En los 90´cuando un banco extranjero analizaba prestarle a un banco mayorista vernáculo le preguntaba: ¿Ustedes qué tienen en la cartera de activos, acciones o títulos públicos? Frente a la repuesta que los activos efectivamente eran títulos públicos se tomaban como garantía pero con aforos que reflejaban la baja paridad de mercado. 



En caso de que el gobierno actual y el BCRA decidan expurgar las Lebacs convirtiéndolas en títulos de deuda soberana de largo plazo, puede suceder algo similar cuando pregunten por la Lebacs refinanciadas por títulos de deuda soberana. Salida típica elegida ante estos casos. La inteligencia, creatividad y pensamiento lateral matemático nunca fue nuestro fuerte y ojala me equivoque. 

Ahora que no tenemos empresas que privatizar, no podemos aumentar impuestos y tampoco podemos pagar deuda externa ni interna ¿Hacia dónde escapar? 
Sin embargo, la economía nunca es la misma, porque los tiempos cambian y las situaciones mutan hacia otras formas. En Europa piensan distinto porque sus experiencias son distintas, ellos evolucionaron, nosotros no. Con todo lo que ello significa, por ejemplo, nuestros problemas son absurdos para ellos, y los problemas del primer mundo no constituyen tal cosa para nosotros.  

Recuerdo un amigo español que solía decir: "Llevamos más de tres décadas de bajadas de tipos de interés y acumulación de deuda. Esto quiere decir que alguien que comenzó su carrera profesional en 1981 con 25 años, hoy, a punto de jubilarse, no ha vivido una economía que puede funcionar también desapalancándose". 

A diferencia de los análisis fundamentales que hacen las consultoras y en general los economistas argentinos, el algoritmo recursivo que ya conoce de antemano el numeral dinerario acorde la Teoría de los Grandes Números de los mercados financieros y de la economía real del mundo; cuando comienza a recursar (de mayor a menor) va midiendo los desplazamientos de capitales de un conjunto a otro (por ejemplo: renta variable a renta fija, renta fija a mercados monetarios, etc), de un subconjunto a otro, ergo mesura los procesos de acumulación, de absorción y de distribución (entre otros). 

Tal como anticipé, mientras me encontraba trabajando en la falsación del corpus denominado Camino o Pase Aleatorio (más propio del ámbito bursátil), me encontré con un patrón o algoritmo cognitivo y conductista (segundo conjunto) que claramente advierte: las paritarias que se están cerrando con un principal del 20 % (aumento salarial sobre pérdida de poder adquisitivo acumulado) más cláusula gatillo (aumento salarial por inflación estacional) es decididamente peligrosa, ya que puede espiralar el régimen inflacionario ergo hacerlo ingresar en una especie de centrifugadora donde cada ciclo mensual demande más dinero que el anterior.

A nivel de mercados financieros y monetarios lo primero que detecta en Argentina en tanto "horizonte de renta" es el enorme spread del "carry trade". Algo que parece inocuo para el análisis de la inflación y por ende, del asunto salarial y en refracción del consumo; para el "AR" no lo es en absoluto (de hecho lo asume como un dato muy relevante). 
Cuando el primer mundo se encuentra en esta especial tipicidad de "trampa de liquidez" sumado a un mercado monetario desbordado ("burbuja monetaria") y una inflación cercana al cero aún bajo el fuego de políticas monetarias expansivas, esos capitales con escasos spreads salen a la caza de ganancias más altas. 

Pero eso también es llevado adelante internamente por nuestros empresarios, comerciantes, banqueros y consumidores con capacidad de ahorro. Cuando el horizonte de renta que nos augura el mercado de capitales y el mercado monetario, es claramente superior al horizonte de renta de la economía real, la mecánica de flujo monetario en tanto teoría del crédito dirigirá el grueso de su caudal (capitales) a los mercados financieros. Este flujo entrante de divisas (que excede el de salida) es justamente lo que promueve el carry trade (sobrevaluación del AR$). 

Explicar científica y matemáticamente cómo el Estado puede usar a su favor el Carry Trade, exige de un ensayo aparte. Algo que tampoco nos enseñan en las facultades de economía.
En el sector externo, muchos y muy importantes analistas e inversores hablan del fin del ciclo alcista de los bonos (en precios por valor implícito) que dura ya 36 años. Imaginemos por un segundo que están en lo cierto y los mínimos del bono americano a 10 años se dieron en 2012 y 2016. En un mundo tan endeudado, los tipos no pueden cambiar de tendencia rápidamente ya que una subida excesiva de éstos puede llevar a la quiebra incluso a naciones que estén muy endeudadas.
En el ciclo de deuda de largo plazo anterior, vimos que el tipo de interés americano a 10 años estuvo entre el 2% y el 3% durante casi 20 años. Hay que recordar que para aquella época se trataban de tipos en mínimos históricos, por lo que el sentimiento de excepcionalidad pudo ser parecido. 

Tanto tiempo con el bono en ese rango es completamente lógico, la única manera de devolver tanta deuda es poco a poco. Por lo tanto, ver el bono a 10 años llegar al 4% me diría que no existe tal cosa como una economía en manos de la algoritmia. Además, ante cualquier tipo de riesgo los bancos centrales se encargarían de imprimir ad infinitum más de lo que ya lo han hecho. 

Pero eso no sucedió, y aún a pesar del Efecto Trump, las tasas del yield de 10 años tocaron un máximo de 2,70 % y volvieron a su media móvil histórica de entre 2,20 y 2,50, también volvieron sobre sus pasos los tipos de cambio, la inflación y la actividad económica que sigue estancada a pesar de los denodados esfuerzos puestos al servicio de la sugestión. Lo algoritmos están haciendo el trabajo sucio que no supo hacer la tradicional matemática aplicada.   

Desde que comenzasen las bajadas de tipos en 1981, todas las recesiones han venido precedidas por un toque del rendimiento del bono a 10 años al techo de su canal bajista. Es cierto que sólo es condición de posibilidad, pues en 1988 o 1994 no se cumplió. Fueron consecuencia de las subidas de tipos a finales de cada ciclo, pero ni en 1988 ni en 1994 la curva de tipos se llegó a invertir.

Es por esto que, ver subir los tipos y las tasas hasta esa frontera debería ser tomado como una alerta, aunque la curva no se invirtiera. Puede que este ciclo bata todos los récords de longevidad, pero en algún momento llegará una recesión ¿llegará? ¿Y cómo creen que responderán los bancos centrales? Como siempre, imprimiendo y bajando tipos. Y el cero ya no es una frontera.
Además, los puntos de inflexión, tanto picos como valles, de los dos últimos ciclos de deuda de largo plazo siempre se han dado en recesiones (1921, 1941 y 1981). Por lo tanto, los mínimos de la rentabilidad del bono a 10 años de 2009 (2,5% aproximadamente) deberían haber marcado mínimos si realmente el ciclo de deuda hubiera llegado a su fin y la historia se repitiese. Pero todos sabemos lo que pasó después, y la trampa que nos han organizado los bancos centrales, hoy ese 2,5 % parece ser un techo,  sin que podamos asegurar piso alguno. 

A todo esto, se suma una de esas casualidades que pone la piel de gallina. Puede ser ciencia ficción, pero llama la atención la perfecta simetría en tiempo que tienen los procesos de apalancamiento y desapalancamiento. Y como si se tratase de una simple homotecia, podríamos fijar el mínimo de rentabilidades en el entorno del 0% para el bono a 10 años USA allá por 2021.
Si esto llegase a suceder, que es un gran condicional pero no tan descabellado, lo primero que nos deberíamos preguntar es ¿a qué niveles quedarían entonces los tipos de interés de corto plazo?. Pues como vemos en el caso alemán o japonés, lo más seguro es pensar en una curva de tipos americana en terreno negativo, pero ¿hasta qué punto?

Pues visto el escaso éxito de estos últimos años, me animo a pensar que atacarían los ahorros de la gente. Esto es, tipos al -1% o -2% y cobrar por tener dinero en el banco. Obviamente, esto produciría una masiva retirada de fondos de los bancos que ya sabemos no tienen. Eso en épocas pretéritas, porque ahora debemos preguntarnos ¿Quién podría retirar algo cuando ese dinero es casi en un 100 % dinero nocional o digital?. La bancarización o más propiamente la sistematización de la actividad monetaria más que una opción, apunta a ser una realidad necesaria.  

Esta idea no está tan lejos como parece. Algunos países nórdicos ya lo han planteado. India prohibió el año pasado la circulación del billete más usado. China controló las salidas de capitales. Y en Europa poco a poco se va situando el límite máximo de transacciones en efectivo más y más bajo. En España ya son 1.000 €. De hecho, no haría falta prohibir el dinero físico en sí, bastaría con plantear un impuesto o penalización a estas transacciones mayor al tipo negativo del depósito.
Resultado de imagen para politicas monetarias contractivas


COLOFÓN

Es poco probable  que se repitan escenarios del pasado ante un presente  tan intervenido por un futuro que se mueve cada vez más rápido, aunque todo es posible. 

La impagable deuda de Grecia acaba de ser refinanciada y sin chistar. Argentina recibió casi 3.000 millones de dolares a 100 años de manera cuasi natural. Lo cual ratifica mis estudios sobre el alcance que ha adquirido la expansión monetaria a nivel global. 



Lo cual también explica el incesante crecimiento del valor de los activos bursátiles, el aumento de financiamiento de deuda, el aumento de la exposición al riesgo, las sempiternas burbujas de producción y consumo, las trampas monetarias y una economía que insinúa, quedará estancada durante décadas. 

Entonces, el financiamiento externo para Argentina no es un problema serio, hay liquidez de sobra, ergo pronto veremos cómo los plazos de 100 años se vuelven comunes y asequibles. Incluso veremos en el devenir plazos aún mayores, no extrañarse. 

Los problemas que veremos, están en un BCRA que no entiende que es innecesario implementar estas políticas contractivas cuando ya no se tiene el monopolio del dinero y que sólo duplica la deuda externa generando en alteridad otra deuda que es interna (déficit cuasi fiscal), tal si se tratase de un fractal. 


La sumatoria de paradojas en cuanto "efectos encontrados" es tan evidente como patética, y la tozudez de su consecución sólo le deparará más angustia y sufrimiento a nuestro sector productivo, especialmente a nuestras Pymes. Es decir, no habremos de llegar a tiempo a bajar la inflación para usar esos agregados monetarios en forma del tan ansiado crédito productivo, porque antes habrán reaccionado las bases como grito de supervivencia.   

Hay maneras de solucionar el cúmulo de déficit cuasifiscal que, para el 2018 rondará (ceteris non mutatis) los 1.3 billones de pesos, y consiste en transformar dicho déficit en créditos de riesgo (venture capital) para el sector productivo. Ingeniería Financiera que sumado a un IA-Fintech en tanto algoritmo inteligente, ya se halla a disposición en un grupo avanzado de quants argentinos.  

Básicamente consiste en eliminar la duplicación de deuda pública, transfiriendo ese crédito; recibido de los bancos (y ahorristas) vía lebacs (D. Cuasifiscal), quienes se vieron favorecidos por un ostensible mulplicador monetario, responsable del aumento de masa prestable (agregados monetarios); al sector productivo de Pymes.  


Lo cual provocaría que alrededor de 78.000 millones dolares (al tipo de cambio actual) ingresen para ser destinado a inversión productiva dentro de un acotado período de tiempo. Para el BCRA significa una solución, ya que ese crédito recibido es endosado a una producción que necesita y que puede pagar si las condiciones son las adecuadas. 


Para que la demanda sea equilibrada a la oferta, las tasas de interés estarán atadas a las metas de inflación del BCRA, por ejemplo 12 % anual en moneda local (de paulatino descenso). Con plazos que vayan entre los 180 días a los cinco años (o más). Las condiciones serán mínimas pero estrictas: invertir en actividad productiva o refinanciar deuda existente, excluyente. 


Otro requisito ineludible será: todos los pagos transaccionales se harán vía sistemas bancarizados electrónicos, digitales y/o homebancking ergo se restringirá el uso de papel moneda a casos fundadamente excepcionales . Los bancos públicos y privados acreedores del BCRA serán quienes por antonomasia vehiculizarán dicha linea de crédito, porque indirectamente seguirán siendo los genuinos acreedores, quedando el BCRA como mero Off Taker.

Algo así como utilizar el crédito al sector público otorgado por esos mismos bancos que jamás ofrecieron crédito productivo (que no sea a las grandes compañías). Sistema que en esencia propicia concentración de riqueza, al iluminar siempre a los grandes actores en detrimento de quienes más lo necesitan (Pymes y emprendedores) Las ley de participación público privado encuentra así su razón de existir.  


Este aumento de crédito que se inyecta vía producción hará bajar la inflación generando en su devenir mayor competencia, productividad y oferta, sin que se deba continuar aspirando dinero, contrayendo la actividad económica, ni deteriorando poder adquisitivo del salario. 


Semejante inversión productiva en mano de las Pymes, provocará un fuerte aumento en el empleo formal, aumentando en consecuencia el consumo de calidad, mejorando asimismo la recaudación fiscal en simultáneo se bajan las tasas de interés y los tipos de cambio tienden a estabilizarse. La deuda pública externa no sólo abandona su duplicación, sino que empieza a jugar con inversión productiva en abandono del siniestro financiamiento de déficit fiscal y deuda... con más deuda. 


Así es como podemos lograr que una deuda en base a crédito externo a interno, que actualmente amenaza a los ciudadanos y empresas con una nueva mochila de plomo, pase de ser una inminente crisis a ser una inteligente respuesta.    

FIN DEL ENSAYO    


Las soluciones están, sólo hace falta presionar el "botón dorado". 

Share this article :

Publicar un comentario

 
Letras Opacas.org | |
Copyright © 2011. DIARIO LITERARIO DIGITAL - All Rights Reserved
LETRAS OPACAS (Diario Digital Literario) .Argentina
Proudly powered by Blogger
Conseguir la ú…e Flash Player Blogger {{Usuario escritura-4}}width=device-width, initial-scale=1.