Cómo morir rápido en Hollywood (Cine) | DIARIO LITERARIO DIGITAL

Cómo morir rápido en Hollywood (Cine)

miércoles, 7 de octubre de 2015 0 comentarios

"Jóvenes delincuentes, un buen consejo: No le roben la cocaína al jefe mafioso, ni se acuesten con su mujer, y menos aún testifiquen en contra de él en un juicio..."





Escrito por AQ Gimenez




Todo cambia y hasta Hollywood lo hace. Hace años, había determinadas actividades qué, en la vida de un simple boludo autóctono, eran totalmente seguras, pero que en una peli yanki se convertían en un verdadero suicidio.


Una de las más vistas sucedía en los filmes de gangsters. Ambientemos el relato: Calle oscura, ha llovido hasta hace unos segundos y el suelo mojado refleja las pocas luces que los rateros del barrio aún no han roto a pedradas. 


Un flaco de anteojos, contador de la mafia, periodista, o algo así, corre  hacia el teléfono público, de esos que ridiculamente usaba Superman para cambiarse. El tipo llega a marcar el número de la policía, pero antes de que diga ¡HELP!, un auto (negro, obviamente), se acerca velozmente. En el asiento del acompañante hay un señor, con cara de hijo de puta, vestido de hijo de puta y con peinado de hijo de puta, armado de una ametralladora Thompson de calibre.45. 



La caseta telefónica recibe 49 disparos (uno falla y hace ¡PIIIIIING!). El actor de cuarta (nunca le dan ese papel a uno bueno) muere por exceso de plomo en sangre.





Otro caso de Hara Kiri en el viejo cine se producía cuando en el medio de un desastre natural, ataque marciano, o invasión de arácnidos carnívoros, un viejo choto se niega a abandonar su casa para huir con el protagonista. No es necesario aclarar que el terco individuo morirá ahogado, impactado por rayos letales, comido por voraces criaturas o ¡todo junto!




Lo que antes era peligroso y sigue siéndolo en la actualidad es entrar solo al sótano o al bosque en una peli de suspenso o terror... no vas a salir vivo.





Ahora las cosas han cambiado (un poquito, estamos hablando del cine norteamericano, después de todo).  Los gangster de hoy (o gangsta), son narcotraficantes. Comparados con ellos, Al Capone es Violetta del Disney Channel.




Son otras entonces las maneras seguras de abandonar este valle de lágrimas. Jóvenes delincuentes, un buen consejo: No le roben la cocaína al jefe mafioso, ni se acuesten con su mujer, y menos aún testifiquen en contra de él en un juicio...

Tampoco se te ocurra arrancar el auto de tu jefe a la mañana. Lo más probable es que vueles por el aire en mil pedazos.




Otro que sabemos, apenas lo vemos que tiene, no ya los minutos, sino los segundos contados, es el periodista estrella de la TV. Hombre o mujer, super arreglado y razonablemente lindo pero con una pátina de falsedad. Es insoportable, egoísta y traicionero. 

Cuando una chapa que vuela lo degüella, en lugar de horrorizarnos, aplaudimos (o casi). En realidad nos entristece más la vaca.







Ahora sí, hay un tipo que NUNCA se salva. El pobre viene siendo achurado desde principios del Siglo XX, con disparos hechos con silenciador, cuchillo, ballesta, garrote o golpes de karate.





Ese gil (y pollas) no es otro que el soldado de guardia del cuartel que van a atacar los norteamericanos. Lo que nunca entendí es ¿por qué ponen de centinela en un lugar tan importante a un boludo sordo y ciego que jamás se da cuenta que se le están acercando para matarlo?


Share this article :

Publicar un comentario

 
Letras Opacas.org | |
Copyright © 2011. DIARIO LITERARIO DIGITAL - All Rights Reserved
LETRAS OPACAS (Diario Digital Literario) .Argentina
Proudly powered by Blogger
Conseguir la ú…e Flash Player Blogger {{Usuario escritura-4}}width=device-width, initial-scale=1.