Reforma monetaria china: riesgos y consecuencias para Argentina | DIARIO LITERARIO DIGITAL

Reforma monetaria china: riesgos y consecuencias para Argentina

jueves, 13 de agosto de 2015 0 comentarios

"Nunca existieron los dolares chinos, por ende, no hay compensación alguna por la devaluación del Yuan"








Habré de agradecer en primer lugar todos llamados y mails recibidos, especialmente a los amigos de la UIA y AGUEERA, donde se me felicita y reconoce el haber sido el primer argentino en adelantar la crisis económico-financiera de China. La serie de ensayos sobre el tema, comenzaron a ser publicados en el año 2012 (ver ref 1 al 7). Pero hoy solo quiero reiterar lo expresado en mi ensayo  LA TRAMPA DEL SWAP DE MONEDAS de fecha 15 de Febrero del 2015, donde advertía el procedimiento contemplado en caso de devaluación de algunas de las monedas implicadas. A continuación reitero cómo se proceden a registrar las devaluaciones por ajustes inflacionarios en el BCRA.

El Banco Popular de China devaluó el yuan por tercera jornada consecutiva, en una decisión que acentúa la incertidumbre en los mercados financieros respecto a la situación económica del gigante asiático, o visto de otro modo, ratifica la certidumbre de la "burbuja china" y la certeza de que los precios de los activos seguirán en baja.


Según se anunció en la mañana del jueves (hora de Beijing) la tasa establecida para la cotización del yuan frente al dólar quedó fijada en 6,45 un 1,1% por debajo del valor del miércoles.



La reducción (tercera consecutiva) se suma a las depreciaciones de 1,62% del miércoles y de 1,86% del martes. La medida se enmarca dentro de la reforma del sistema cambiario adoptada por la segunda economía mundial esta semana. La cual describiré sobre el final de éste trabajo. 






Quiero que tengan en cuenta que el año pasado, el BCRA incorporó al Yuan (RMB) dentro de la canasta de divisas que obran como Reserva Internacional, con la misma jerarquía del dolar estadounidense (USD), y que, por tratarse de un Forward Swap Delivery, a diferencia de lo que erróneamente dijo ALDO PIGNANELLI y otros economistas en los medios masivos de comunicación, no hay que realizar asientos de compensación de los dolares de reserva, porque de hecho, no existen tales "dolares chinos".


Es decir, se trata de un "canje" entre pesos (ARS) y Yuan (RMB), y el hecho de que el argot haya usado la expresión "dolares chinos", supongo que responde a un mero recurso del lenguaje, en pos de manifestar una más dócil descripción de algo que es complejo de explicar.


En este sentido, es fidedigno lo que declaró el presidente del Banco Central de la República Argentina, Alejandro Vanoli, cuando afirmó que "No hay afectación de las reservas, ya que el activo del swap está calzado con el pasivo". Lo que se presta a malos entendidos es no expresar las reservas en el desagregado, es decir, dividiendo qué corresponde a dólares estadounidenses y qué a Yuanes.   





No son pocos quienes creen que por estar el canje de monedas entre China y Argentina, pactado en tanto referencia al dolar estadounidense (USD), las reservas internacional se "deprecian" en idéntica proporción que lo devaluado por el Banco Central de China, pero eso no es  del todo correcto.




En teoría "no afectaría" el tipo de liquidación de las exportaciones argentinas de commodities que pactaron intercambiar China y Argentina, quienes internamente se liquidan en ARS, y que se hallan referidas en USD, haya o no haya superávit comercial. Pero como, en realidad preservamos saldo deficitario con China, lo que en la práctica sucede es que: "Las compras a China compensan las ventas a ella".

Antes de argumentar, debo agregar que, lo que veremos es un proceso devaluatorio que impactará especialmente sobre el precio de los productos semielaborados, elaborados, bienes de capital, bienes durables y manufacturas chinas (y demás bienes con valor agregado), ya que, sus valores están expresados en Yuanes. Por ende, las importaciones chinas, ceteris paribus, se habrán vuelto más baratas ergo más competitivas.


Visto de otro modo, favorece las importaciones provenientes de China, en simultáneo que complica aún más las aspiraciones de exportación de las empresas argentinas que pretendan poner expectativas en el gran país asiático. Es desalentador sospechar que, lo único que podremos venderle a China, serán commodities de productos primarios.




Es decir, no  incide sobre las exportaciones argentinas a China, pues casi el 90 % de ellas son commodities alimenticios, quienes cotizan y se comercian referenciados en  dolares (USD), aunque supongo se mantendrán encorsetadas.


Las exportaciones siguen sin modificaciones en sus valores de manera directa, aunque si lo hará de forma indirecta y temporalmente a través de las profusas caídas que provoca/rá en el valor de mercado global de las commodities.


Sin embargo, cuando el BCRA ejerce su "conducta de notificación" donde unifica la información sobre las tenencias de sus reservas internacionales, y las expresa uniformemente como "dolares estadounidenses", entonces si, habríamos de entender que los Yuanes devaluados, han bajado el valor relativo de esas reservas afectando los saldos netos del balance del BCRA.  


No obstante, esas oscilaciones ya se encuentran previstas en lo que técnicamente se denomina "Túnel de Inflación o Devaluación". Recuerden que Argentina viene practicando mini-devaluaciones sucesivas (crawling peg) de su moneda desde hace varios años. Ahora, es el turno de China, ya que la última vez que China devaluó fue en el 2013 (antes del contrato de Swap). Lo ideal sería que el BCRA informe en el discriminado de las reservas internacionales, qué corresponde al Yuan y qué al dolar.




¿QUÉ ES REALMENTE UN SWAP DE MONEDAS? 


Puede parecer impertinente, para aquellos que han estudiado ciencias económicas, mercadotecnia y finanzas; re-explicar algo que se presume sabido. No obstante, tengo fundadas sospechas de que en Argentina aún no se comprende con pulcritud en qué consiste el tipo de Swap firmado con China. Y sostengo esto por diversos motivos. En primer lugar debemos entender que hay distintos tipos de swap de divisas, con modalidades y aplicaciones bien diferenciadas, como también están aquellas en que las distinciones se tornan sutiles y hasta ambiguas. 



Para imaginar el swap, es recomendable comenzar componiendo un cuadro mental, donde se recrea la primitiva secuencia del "trueque". Por ejemplo: "Yo te doy una vaca, y tú me das a cambio cinco ovejas". Cuando se incorpora el dinero fiduciario, las equivalencias adquieren una valorización de tipo simbólico, matemático y determinista, donde una vaca se puede adquirir con 1.000 dolares estadounidenses, o bien comprar con ese mismo importe, cinco ovejas. Cinco ovejas valen 1.000 dolares, lo mismo que una vaca. 

El problema aparece cuando yo, dueño de la vaca acuño mi propia moneda y establezco que: mi vaca vale 5.000 pesos. Tú, que eres dueño de las cinco ovejas haces lo mismo, emitir tu propia moneda disponiendo que cinco ovejas valen 3.000 yuanes. En éste caso, el Swap actuará como el trueque de las monedas (pesos por yuanes), en reemplazo del trueque de la vaca por las cinco ovejas. 



Pero en el mundo del hoy, aquí y ahora, las cosas no son tan simples, razón por lo cual denominaremos como contrato "principal" al canje o trueque de las distintas monedas, es decir los 5.000 pesos por un lado, y los 3.000 yuanes por el otro, ambas representativas del valor de una vaca o cinco ovejas. Dos cosas debemos agregarle al contrato principal, que básicamente son: la inflación y el interés. 


Por ende, podemos deducir que para realizar un más eficiente trueque de monedas, es menester compensar el interés (costo de oportunidad) como también la inflación o deflación (devaluación o apreciación de la moneda). 


El interés, también nos habla de lo que los austriacos denominan "tasa de preferencia temporal", es decir, establecer qué tipo de moneda prefiero tener ahora respecto del mañana. Y si hoy el peso carece de utilidad para mi, preferiré una moneda que si me sirva (comercio internacional), ergo para ello deberé pagar un costo de uso (Interest rate).





Antes del devenir y desarrollo del insondable mundo de los "derivados financieros" (el swap lo es), existían los "préstamos paralelos". Yo te prestaba a ti, y tú me prestabas a mi. Debido a lo burocrático y absurdo de la operación, los mercados pasaron de los créditos paralelos (parallel loan agreements) a los swaps de monedas (currency swaps). Es decir, disponer de todos los "trueques" inherentes al canje de monedas en un solo contrato. 





A partir de Bretton Woods, el dolar estadounidense, desplazó a la Libra Esterlina inglesa como moneda rectora del comercio mundial, estableciéndose el "patrón oro" como valor de respaldo monetario para la Reserva Federal de EE.UU (FED). Pero a partir de 1971, el mismo se quiebra definitivamente, por lo que el valor del dolar pasa a sostenerse exclusivamente en la confianza que le dan sus poseedores. 


El problema, padre de todos nuestros actuales problemas financieros, nace cuando a su vez, éste dolar respaldado solo por la "confianza" de la gente, pasa a constituirse en moneda de reserva de los Bancos Centrales de los demás países del mundo a modo de respaldo de sus respectivas monedas fiduciarias. 





Año 2015, en Argentina, además del dolar estadounidense, acabamos de sumar al Yuan (reinminbi RMB), como moneda de reserva. Pero a priori, con una salvedad - el yuan a su vez, posee como respaldo al dolar estadounidense. Es decir, que sobre una reserva basado solo en la "confianza" de las personas, le sumamos una reserva que "está basado en la confianza de otra confianza". Es para mi gusto, demasiada abstracción respaldando algo tan concreto como el dinero. China, es la burbuja de las burbujas, y eso debería hacernos reflexionar. Hay un viejo proverbio chino que reza: "cavar el pozo cuando ya tienes sed". Creo que no hace falta aclaraciones.




Así fue como se incrementó fuertemente el riesgo de moneda extranjera (foreign exchange risk) para las empresas multinacionales, lo que produjo una gran volatilidad en los reportes de ganancias en moneda dura o típicamente en dólares a las respectivas casas matrices. Pero claro, esto aplica solo a las naciones del primer mundo, cuyas economías están abiertas a un cuasi libre mercado, o bien, donde no existe el dirigismo e intervencionismo pleno del estado (por caso Argentina - ver cepo cambiario). Porque si entienden éste punto, podrán comprender todo lo que sigue. 


El Swap de divisas, nació primigeniamente como operaciones entre empresas privadas. Por ejemplo: la British Petroleum de Gran Bretaña, desea hacer una inversión en EE.UU, y para ello elabora un estructurado financiero, donde emite obligaciones negociables (ON) por 100 millones de libras esterlinas con un interés del 5 % anual. En EE.UU, la empresa NIKE de calzado deportivo, emite Valores Representativos de Deuda (VDR) por 150 millones de dolares al 7,5 % de interés anual, para invertir en su cadena de distribución de Inglaterra. 

Para hacerlo más fácil, supongamos que ambos estructurados fueron hechos a un plazo de 5 años de pago y con un mismo régimen financiero (por ejemplo: tipo de interés compuesto por amortización anual acumulada de capital). Inglaterra tiene en esos momentos una inflación del 2 % anual y EE.UU una inflación del 1,5 % anual. 

Como ya dijimos, hay que imaginar tres tipos de swap en un mismo acto sincrónico. Primero se pacta el swap principal, ergo los 150 millones de dolares por los 100 millones de Libras Esterlinas (suponiendo que ambas cifras coinciden en monto y paridad cambiaria). La idea inmanente es que los dolares no salgan de EE.UU., ni las Libras de Inglaterra. 

No es necesario, porque lo que sucede es que NIKE toma las Libras Esterlinas del estructurado que colocó BP en el mercado de capitales de Gran Bretaña, mientras que toma los dolares que obtuvo NIKE en el mercado de capitales de EE.UU. Es decir no hay movimiento real de flujos de dinero de un país al otro, sino que cada empresa toma el crédito del otro para su uso (inversión). 


En simultáneo se hace un swap de intereses, en donde se permutan o canjean los intereses que NIKE había obtenido en EE.UU por su crédito en dolares, para trasladarlo al pago del estructurado en Libras Esterlinas que obtuvo BP en su país y viceversa. Cada empresa paga el mismo tipo de interés que negoció por su empréstito pero con divisas extranjeras. No obstante, como los swap al igual que los forward (de hecho pertenecen a una misma familia), están inmersos en la dimensión conocida por Over The Counter (fuera de mercados de futuros regulados), se pueden acordar libremente la modalidad que se les ocurra. 

Normalmente, y las más conocidas son, los swap de intereses "variables por fijo", "fijo por fijo", "variable por variable", etc. Se pueden pactar bandas de flotación, es decir un piso y un techo (collar) para que las tasas variables puedan moverse sin perder cierta certidumbre. Hoy, la ingeniería financiera posibilita hacer un sinnúmero de combinaciones, lo que permite cierta creatividad, innovación y originalidad. En el mundo de los derivados financieros, todo los días se inventa algo nuevo. Pero ello, no es motivo de éste ensayo. 


Existen otro tipo de productos más específicos, que otorgan la oportunidad de cubrirse de algún riesgo mediante el uso de productos derivados, que, entre otras funciones, están diseñados para proporcionar coberturas sobre determinados riesgos.

Un ejemplo de este tipo de productos aplicado a la cobertura del riesgo de inflación sería un "swap de inflación". El funcionamiento de este derivado consiste básicamente en vincularlo a otro producto contratado previamente, con objeto de reducir la pérdida de ganancia real prevista, como consecuencia de la inflación.

Teniendo en cuenta lo anterior, este contrato establece un determinado nivel de inflación al inicio del mismo, siendo los movimientos de la inflación por encima o por debajo de este valor los que determinan el resultado de la operación.

No obstante, en la liquidación del swap el usuario obtiene un beneficio (área verde) o una pérdida (área roja) de poder adquisitivo. Realmente, la operación consiste en transformar una operación con un rendimiento real incierto en otra con rendimiento real cierto.

La operación se liquida como se explica a continuación:

Contrato de swap = Nominal * (ΔIPC real - ΔIPC pactado)
Contrato de depósito = Nominal * (Tipo de interés del depósito - ΔIPC real)

En el siguiente gráfico se muestra la situación descrita anteriormente. En el eje se representa la tasa de variación interanual de la inflación, siendo el valor que establecemos en el contrato de swap del 2%.

A modo de ejemplo, supongamos que en 2011 una persona contrata un depósito a plazo con un rendimiento del 3% anual con vencimiento en 2013, por un importe de 10.000 €, con liquidación de intereses anual. Al mismo tiempo, contrata un swap de inflación con una tasa pactada en el 2%, sobre un importe de 10.000 €. La tasa de inflación es la siguiente:

Año 2011: 3,5%
Año 2012: 2,4%
Año 2013: 1,5%

La liquidación de la operación quedaría de la siguiente forma:


Liquidación del contrato de depósito a plazo (sin tener en cuenta la fiscalidad del producto):



AÑOINTERÉS APLICABLERENDIMIENTO INFLACIÓNPÉRDIDA O GANANCIA DE PODER ADQUISITIVO RENDIMIENTO REAL
20113,00%300 €3,50%‐0,50%‐50 €
20123,00%300 €2,40%0,60%60 €
20133,00%300 €1,50%1,50%150 €



Liquidación del contrato de swap de inflación


AÑOTASA DE INFLACIÓNSWAP BENEFICIO O PÉRDIDA DEL SWAPRESULTADO DE LA OPERACIÓN
20113,50%2,00%1,50%150 €
20122,40%2,00%0,40%40 €
20131,50%2,00%‐0,50%‐50 €


Resultado neto de la operación:



AÑORENDIMIENTO REAL DEL DEPÓSITORESULTADO DEL SWAPRESULTADO NETO
2011‐50 €150 €100 €
201260 €40 €100 €
2013150 €‐50 €100 €




También existe otra modalidad de cobertura del riesgo de inflación mediante derivados que son los denominados túneles sobre inflación, los cuales aseguran el riesgo de inflación en una determinada banda de fluctuación (floor y cap). Por tanto, este producto no proporciona cobertura para tasas de variación interanual de la inflación fuera de dicha banda de fluctuación.

Como se puede observar, el usuario obtiene cobertura para los niveles de renta comprendidos donde ambas líneas se superponen.


Esto condiciona severamente a la autoridad monetaria de Argentina, tal como lo hizo el re-estructuramiento de deuda del 2005, que - según el mismo kirchnerismo -, los "obligó" a manipular las estadísticas del IPC del Indec a efectos de no pagar mas deuda que lo deseado, dado las cláusulas de reajuste automático establecido por CER (coeficiente de estabilización de referencia). 


En éste caso en particular, veremos a un Banco Central de la República Argentina "obligado" o condicionado a preservar un valor paridad del AR$ semifijo, respecto a la "moneda de referencia swap" de ambos países (China y Argentina), a no ser que China también devalúe.


Tanto el ministerio de economía como el BCRA, deberán honrar un contrato de swap de inflación del que sabemos más nada que poco, pero que se puede inferir a partir de otros contratos similares firmados con otros países bajo el rótulo de "Alianza Estratégica Integral". En otras palabras, se deduce que la importancia que se le da al control de flujo de capitales de China, es supraestructural respecto al resto de las variables macro de la economía argentina. 

Argentina ya pactó por contrato un rango de inflación que debe honrar para no perder el spread de oportunidad previsto. También evidencia, el tipo de política que a prima facie adoptó el gobierno nacional respecto al conflicto con los denominados "Fondos Buitres", aunque en lo personal, sigo sospechando que los condicionantes externos aún pueden darnos muchas sorpresas. 




¿QUÉ TIPO DE CONTRATO FIRMAMOS CON CHINA REALMENTE?

Como vimos anteriormente, para que Argentina y China pudieran firmar semejante acuerdo, dadas las profundas asimetrías en materia de intereses e inflación, había que establecer un mecanismo que pudiera compensar ambas monedas. 


Ahora sabemos que el swap de divisas se compone de tres anexos: el principal, el de intereses y el de inflación. Pero las preguntas que deben hacerse a continuación es ¿Por qué firmar un swap de divisas? y ¿Por qué no, un simple préstamo?. Ambas respuestas conducen a un mismo puerto: no tenemos dolares.


Pero el motivo más importante es el tipo de contrato que firmamos con China. Porque como ya vimos, normalmente los swap de monedas son realizados entre bancos privados o entre empresas privadas de países distintos unidos por el comercio internacional. Cuando intervienen los Bancos Centrales y los gobiernos, normalmente se entiende que se trata de un "swap de liquidez entre bancos centrales". Modalidad que también es muy reciente. 


Luego de la caída de Lehman Brothers, la crisis de deuda de los estados, dejó eventualmente sin liquidez a sus tesoros para poder afrontar sus quebrantos presupuestarias y financieros. Muchas empresas y bancos privados, debían afrontar créditos y productos estructurados tomados en moneda extranjera fruto de colocaciones en otros mercados de capitales. Fue por ello, que los seis principales bancos centrales del mundo (la Fed, el BCE, el Banco de Inglaterra, el de Suiza, el de Japón y el de Canadá) implementaron una serie de medidas tendientes a garantizar la liquidez dentro del sistema financiero internacional. 


Así fue como nació el "swap de liquidez entre bancos centrales", que tiene como misión dotar de líquido disponible a todo su mercado financiero y de capitales, de las divisas necesarias para hacer frente a sus compromisos asumidos, tanto por préstamos comerciales, sindicado de bancos, colocaciones de títulos, bonos, Ons, Vdrs, para las operaciones de las "casas de cambio", para las operaciones de carry trade, etc. 





Este tipo de Swap, no tiene un tratamiento contable uniforme, pero la mayoría de los países han acordado en que deben ser computados como "reservas internacionales del Banco central". Ya que su uso no está limitado en el tiempo, y en caso de no usarse, no genera costo alguno. Otra diferencia, es que en éste tipo de swap, está contemplado el envío físico del dinero a solicitud de alguna de las partes. 

El Banco Central del Pueblo de la República de China, han firmado decenas de estos "swap de liquidez" con bancos centrales de diversos países. Pero el tipo de swap acordados por Argentina y Venezuela ¿son swap de liquidez?, no, no lo son. 

Acabamos de conocer un tipo de swap diferente, el swap de liquidez entre bancos centrales. Ahora bien, cuando uno observa la experiencia de algunos países de la FOCAC o Venezuela, se podrá advertir algo que hace que éste tipo de swap de monedas, lo convierta en algo completamente especial o cuanto menos diferente a los típicos cross currency swap o currency interest rate swap (CIRS), los "FX Swap" o "Forex Swap", y a los "swap de liquidez de bancos centrales". 

Porque un "Swap de divisas" tipificado se resume como un acuerdo sobre divisas extranjeras entre dos partes, que acuerdan intercambiar elementos (llámense el principal y/o los pagos de interés) de un empréstito en una divisa por elementos equivalentes de un empréstito igual en valor actual "neto" en otra divisa. En otras palabras, es un tipo de derivado en divisa extranjera pero sin que haya flujo o intercambio físico de monedas, normalmente usado entre bancos y empresas privadas de países diferentes pero con vínculos comerciales. 

Los swaps de divisas se utilizan para aprovechar ventajas comparativas, tal como vimos en la primer parte de éste ensayo. Lo que Argentina firmó con China es algo más complejo, pero fácil de entender si se presta la debida atención. Y la explicación es muy sencillla, nos está faltando el elemento central del contrato, que es el "forward delivery" (la entrega a futuro de cosas) . 
Explicado de manera simple, significa que en éste contrato general de derivados financieros, la cosa principal es por sobre todo, el conjunto de mercancías, bienes y servicios que ambos países comercializan. Para China son los commodities, bienes primarios y algunos pocos semielaborados que Argentina le exporta, siendo a su vez para la Argentina, los bienes de capital, semielaborados y manufacturados que China nos vende. 



Los más avezados, ya han bautizado a ésta modalidad como "Forward Swap Delivery Agreement". Y ¿saben cómo se puede detectar éste tipo de swap?, por los importes y por la modalidad de pago. Argentina y China firmaron el contrato objeto de estudio en el año 2014, y tomaron para ello como referencia, el mayor monto del intercambio ergo las importaciones de Argentina provenientes de China, lo que era igual en el año 2013 a: 11.000 millones de dolares (en números redondos).


Los números hablan por si mismo: 

1.- Swap de monedas anunciado por un monto de: U$D 11.000 millones o mejor dicho 70.000 millones de Yuan, lo que equivale en realidad al cambio de ese momento a U$D 11.274.000.000. 

2.- Las importaciones provenientes de China fueron de U$D 11.391 millones en el 2013. Es decir que éste "exótico swap" equivale a un año de pago de las importaciones chinas, exacto. 

3.- ¿Pero el contrato tiene 3 años de vigencia?: pues, además de que es el plazo tipificado para éste tipo de contratos, porque las exportaciones argentinas a China necesitan de más tiempo. Por ejemplo: si en el 2013 exportamos solo U$D 6.358 millones, significa que los chinos necesitan de dos años cuanto menos para usar los pesos argentinos (AR$) previstos en el Swap. Sin embargo, ya veremos cuál es el motivo de fondo. 

Tampoco debe ser confundido con un mero "Swaps sobre materias primas", ya que el activo subyacente principal del contrato forward pasa a ser el conjunto de bienes y mercancías que se importan y/o exportan. Es decir que, existe un implícito acuerdo de que el canje de monedas solo obedecerá y estará relacionado al intercambio comercial entre China y Argentina. 

Otras distinciones. Cuando hablamos de diferencias en la "modalidad de pago", me baso en las experiencias de varios países de la OCS y la FOCAC, que pagan sus "créditos obtenidos de China" mediante la entrega de cosas y/o mercaderías. Otro claro ejemplo lo pueden encontrar en una Venezuela exportadora de petroleo crudo a una China, que en lugar de pagarle en dolares, solo procede a descontar esos barriles de los préstamos concedidos oportunamente. Algo que va increscendo, en la medida que aumenta la deuda Venezolana con China, en la medida que baja no solo el precio del petroleo, sino también en la medida que crece el déficit comercial con China. Situación de peligro, en la que también podría incurrir Argentina si dejamos las cosas tal como están.



Hay que recordar, que si bien el canje o swap de monedas entre países puede ser realizado, existe un clara resistencia en los Organismo Multilaterales de Crédito a convalidarlas como "monedas de reserva" en sus contabilidades, dado la experiencia obtenida en el 2011, cuando se detectó que Grecia había podido manipular su contabilidad, usando los swap firmados con Goldman Sachs en el 2002, por la friolera suma de un billón de dólares estadounidenses. 

Esto le permitió a Grecia simular una deuda externa que era mucho más abultada. Cosa, que también se verifica en éste tipo de "contrato de Forward Swap Delivery" pactado entre Argentina y China, ya que el ingreso de Yuanes se computa como si fueran verdaderos dolares estadounidenses de reserva (cuando no lo son), abultando la tenencia de "moneda de reserva" - y excluyendo en simultaneo -, el aumento de deuda externa con China. 

Opino que éste tipo de Swap no debería ser computado como "reserva internacional del BCRA", ya que su naturaleza es operativa y bilateral, no se trata de un Swap de liquidez entre Bancos Centrales, es de corto plazo, aún no es admitida como DEG (o SDR en inglés - Derechos Especiales de Giro ) por el FMI y por tratarse de una moneda que aún posee la categoría de "no convertible" por los organismos multilaterales de crédito.  

Es muy peligroso creer que esos Yuanes pueden llegar a funcionar como auténtica "reserva internacional" llegado el caso.  Hoy no lo son, quizás en el futuro lo sean. Del resultante de la guerra de monedas protagonizado por China y EE.UU. habremos de encontrar las respuestas. Lo cierto es que, el gobierno argentino ha asumido demasiados riesgos innecesarios.  




EL TRASFONDO DE LA REFORMA MONETARIA CHINA  

Seré muy sucinto en esta parte, porque prefiero desarrollarla más a fondo en un ensayo aparte, no obstante señalaré que, la estrella fulgurante para lo que resta de la década será el "manejo de los riesgos" que se prevean en las decisiones política, económica y financieras. El margen de error se hace más estrecho, y la magnitud de las consecuencias que generan esos errores, cada vez más grandes. 

Los problemas generados por la "doble contingencia de emisión monetaria mundial", quienes multiplican los eventos fiduciarios y agregados monetarios varias veces en tanto el numeral de la economía real, son la verdadera raíz del problema. Especialmente el tipo de emisión hiperexpansiva que generan los bajos coeficientes de caja de las "reservas fraccionarias" de los bancos privados y centrales del primer mundo y China. Esta megaburbuja de activos apalancados en el vacío, no resistirá mucho tiempo más. Tema que toqué y volveré a tocar más a fondo en el próximo capítulo. 

Tal como vengo señalando desde el 2012, la burbuja de producción y bursátil china ha llegado a su punto crítico, y por cierto, ésta devaluación y reforma monetaria estructural es algo que estaba previsto para el próximo Plan Quinquenal Chino, adelantado por razones de fuerza mayor. La crisis china ya no dispone de más tiempo, llegó la hora del ajuste. 

Inicialmente estaba previsto devaluar a principios del año próximo (2016). Pero las caídas de todos los indicadores económicos de China, condicionaron decisiones de alto impacto en los mercados, como estas.   

La reforma pensada por los chinos, no solo contempla el ajuste de la paridad cambiaria de su moneda, quien podría llegar a rozar el 30 %  de devaluación, dependiendo de la reacción del resto de los Bancos Centrales del mundo, en especial de aquellos países con competencia fuerte y directa sobre China, desde lo industrial y comercial.    

Las reacciones de los demás países, sean del BRICS o no, y especialmente la respuesta de EE.UU. dictaminarán hasta dónde se seguirá devaluando el Yuan. Ciertamente en ésta guerra de monedas desatada a priori es muy difícil medir el piso de las commodities, de las distorsiones y por ende, de las devaluaciones. 


 

Que EE.UU, aumentará las tasas no tengo dudas, quizás preguntar ¿Cuándo? sería lo más acertado. La lógica nos invita a pensar que ante esta arremetida de China, el FED (Reserva Federal de EE.UU.) decida aumentar las tasas de interés para Septiembre/Diciembre tal como originalmente tenía planeado, ya que, China le quitó toda razón de una mayor espera. 

China y Estados Unidos, habían llegado a un acuerdo a principios de año,  que por motivos desconocidos acaba de quebrarse o violarse. 

En España, trascendió de fuentes muy cercanas al mercado concentrador de Oro de Londres que, los chinos han estado comprando enormes cantidades de oro físico durante estos estos últimos años, pero que, se han hecho muy evidentes a partir del 2013.

En weibo, se podían encontrar fotos caseras de ciudadanos chinos mostrando importantes convoyes de camiones custodiados por tanques y helicópteros de guerra, quienes solían ingresar por la frontera rusa en horas muy tempranas. 

Y es paradójico, porque el Banco Central de China y el Shangai Gold Exchange (SGE), dejaron de publicar los stock de activos en oro desde mediados del 2009, quienes aún siguen figurando en 1.054 toneladas. Lo curioso es que los operadores de Londres, pueden dar fe que solo durante el año pasado, China compró y se llevó de la Eurozona, la friolera cantidad de 2.000 toneladas de oro físico, en lingotes de 6 onzas y 12.5 kilogramos. 

Las conjeturas de muchos especialistas, coinciden en sospechar que China intentaría re-establecer una aproximación del otrora "patrón oro" instalado en los Acuerdos Bretton Woods (1944), a modo de respaldo y fortalecimiento del Yuan ante los mercados internacionales; de tal manera, ofrecer un medio fiduciario de intercambio más confiable y sólido que el dolar estadounidense.   



En otras palabras, luego de una recomposición de las ventajas comparativas de los productos chinos en cuanto paridad cambiaria, China aspira a que en el 2016 su moneda se fortalezca nuevamente y adquiera la calificación de moneda de libre uso y convertibilidad global en simultáneo que el FMI la incluye dentro de la canasta de las DGEs (derechos de giros especiales)  



China intentará desafiar el precio de referencia en RMB del oro, jerarquizando un SGE con la misma capacidad de fuego que el mercado concentrador de Londres (LBME), hoy único rector del precio del oro en tanto commodity. 

Dado que la SGE es un brazo del Banco Popular de China (su banco central), se da por descartado que el gobierno podrá establecer a conveniencia el precio del oro en su divisa.

De este modo, Beijing usará al oro como eje de su nueva estrategia de fortalecimiento de su moneda y de estímulo económico. 


En otras palabras, el Banco Central de China se propone quitarle la hegemonía al FED como "banco central del mundo". Y ciertamente el más del billón de dolares de reserva en menos que ahora posee dicho banco central asiático, es coincidente con el aún no reconocido aumento de reservas en oro, quienes se estiman en más de 20.000 toneladas.   


Esta hipótesis presentada primero por el analista de metales preciosos Avery Goodman, ha sido suscrita por expertos como Alasdair Macleod, de Goldmoney.com, Jesús Huerta de Soto (catedrático de la U. Rey Juan Carlos entre otras) y varios filósofos económicos y profesionales en finanzas de China, quienes prefirieron mantenerse en el anonimato. Esta semana el gobierno chino censuró varias website  de entre su buscador Sina Weibo. 




Obviamente, un aumento de las tasas de interés del FED sobre el dolar, podría poner en serios aprietos a la economía china, ya que, provocaría un nuevo aumento de los valores relativos en tanto paridad cambiaria del dolar y una fuga masiva de capitales de China, aumentando las deudas de las empresas chinas, profundizando la interrupción en la cadena de pagos, haciendo caer el precio de los activos de renta variable, un derrumbe imparable del sector bursartil ergo acelerando la implosión de la megaburbuja china. 


Las fuertes disputas internas en el Partido Comunista Chino, entre el actual presidente Xi Jinping y el ex hombre fuerte de China, Jiang Zemin, sumado a la purga anticorrupción, le pone signos de interrogación a esta reforma monetaria china. 

 Anuncio de la nueva mundial china en Bangkok, Tailandia


Hace varios días que las acciones del panel de  líderes en la Bolsa de Shenzhen  y la Bolsa de Shangai están inhibidas de operar por orden del partido chino. También fueron prohibidas las ventas en corto y las operaciones de acciones y derivados en los mercados en las sombras o marginales (mercados paralelos). Porque de haber operado normalmente, estaríamos asistiendo a la peor caída bursátil de la historia de China.  En próximos ensayos me explayaré en temas más técnicos, so la necesidad de pergeñar una nueva Teoría del Capital que explique lo que la ciencia económica hoy, no puede explicar.  

Exclusivo para DIARIO LITERARIO DIGITAL 


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