Chupin de Pescado (Receta de Cocina) | DIARIO LITERARIO DIGITAL

Chupin de Pescado (Receta de Cocina)

miércoles, 15 de julio de 2015 0 comentarios


"Veloz Excursión de Pesca"


Diario literario digital pesca en Hinojo 

 Escrita por Armando Di Julio 
Chef Internacional 

Exclusivo DIARIO LITERARIO DIGITAL 

Un amigo se compro un auto, un poco viejito y con algunos detalles. Salimos a dar una vuelta para probarlo en la autopista, y a los veinticinco kilómetros fundimos el motor. ¿Qué vas a hacer? ¡Es así con los "fierros"!

La cuestión fue que lo mando al taller y lo rectificaron, por lo que había que hacer unos kilómetros para ablandarlo. 

¿Que tiene que ver el auto con el chupín? 
Ahora le cuento.

Mes de junio, finde largo por el día de la bandera, Antonio (mi amigo) me dice -¿Vamos a ablandar el auto y de paso aprovechamos para pescar en algún lado? 

Yo acepté rápidamente y comenzamos a buscar en  seiscientos kilómetros a la redonda un lugar con el perfil que necesitábamos.

Después de analizar la geografía de la provincia, midiendo y calculando, acordamos ir a la laguna de Hinojo, en Trenque Lauquen, a quinientos kilómetros de Palermo.

En la laguna, sabemos por otros expertos, sale mucho pejerrey, por lo tanto fuimos a una casa de pesca y compramos todo lo necesario para la excursión: lineas de flote, punteros, boyas, anzuelos, tanza y demás.

Partimos raudamente los cinco, Antonio y sus tres hijos (muchachones ellos) Beto, Jorge, Fernando y yo. Teníamos que ir despacio cuidando el motor del auto.

Salimos a las doce de la noche y llegamos a las diez de la mañana ¡Que velocidá negro!




En la entrada, nos cobraron por usar la laguna, y nos indicaron un lugar bueno para pescar. Informándonos que sólo picaban de fondo, por lo que todo lo que llevamos no servía, tuvimos que comprar plomadas y más tanza, mas un balde de carnada ¡Ja. Qué gracioso!

El lugar donde esta la laguna (para los que no la conocen) es campo llano de la pampa húmeda. Nos quedamos en un lugar cualquiera, ya que no hay camping, ni baños, ni nada, a unos mil metros de una arboleda con restos derrumbados de lo que alguna vez fuera una casa.



Un alambrado separa los campos y se ve como a una legua un puesto de estancia.

Hacia un frío que lastimaba la piel, los hijos de Antonio con una pala cavaron un pozo y encendieron fuego con unas pocas ramas, ya que no les dije que en esa zona se siembra maní.

Los pibes salieron a recorrer el campo. Como a la hora regresaron con una montaña de palos viejos de madera dura , esos que se utilizan para alambrar que  estaban amontonados por la tapera. Además arrastraban una chapa que otrora fuera un cartel de publicidad. 


Ahora si, buen fuego y reparo del viento helado.

Yo quería pescar todo el día y volver a mi cubil calentito en Palermo, pero los muchachos estaban muy felices y le dijeron al padre en un conciliábulo de familia que nos quedáramos hasta el día siguiente y que nosotros fuéramos a comprar asado que ellos pagaban.

Pescamos hasta la tarde, mucho pique y lindas piezas de pejerrey, Antonio y yo fuimos a comprar la carne a Trenque Lauquen, a unos catorce Kilómetros de allí.  Ya de vuelta le pedimos una parrilla al señor de la entrada y no tenia.

Fuimos hasta el vivac y vaya sorpresa, los pibes tenían una pava al fuego sobre una parrilla.
-¿Y esto de donde salio?
- Lo encontramos tirado en el campo.
Los pibes habían doblado una varilla de hierro de ocho milímetros de diámetro y seis metros de largo, armando el asador ¡Cosa e´ Mandinga!



Todo el día soplo el viento del sur, en la tarde paro  y se puso sereno, cayó una helada que congelo las mojarras que teníamos de carnada.

Antonio y yo nos metimos en el auto y dormimos calentitos, los muchachos pescaron toda la noche felices y contentos, tenían una linda fogata y dos botellas de licor de café al coñac.  
La carpa casi no la utilizaron y eso que la temperatura llegó a los ocho grados bajo cero.

Nos volvimos después de mediodía, pero un poco mas rápido que cuando fuimos, a las veinte y treinta estábamos en capital.

Los pescados estaban conservados en una heladera con hielo. 
Quitamos las escamas y limpiamos todas las piezas. Después con la esposa de Antonio preparamos un buen chupin de pescado.

 


Ingredientes 

12 pencas de pejerrey - 2 morrones - 3 cebollas grandes - 1 kg de tomates - 3 dientes de ajo - 1 kg de papas -  1 zanahoria grande- 4 cebollas de verdeo - 1 L. fumet - sal- pimienta- orégano- aceite-pimentón

Cortar las cabezas de pescado. Colocar en una olla con dos litros de agua y sal , algunas verduras, hervir y reducir, pasar por un chino y reservar, esto es fumet de pescado.
Cortar los filetes y desespinar con cuidado, cortar las cebollas medio aro, los tomates pelados en rodajas, las papas en rodajas bien finas, la zanahoria igual, el ajo en láminas, los ajíes en juliana, el verdeo al bies.
En una olla de barro o de hierro ponemos aceite y una capa de la mitad de todos los productos que tenemos, papas, tomates, cebollas, cebolla de verdeo, ajies, zanahoria, ajo y pescado, condimentamos con sal, pimienta, pimentón, volvemos a repetir otra capa y condimentamos otro poco, le agregamos el fumet hasta el nivel del pescado y cocinamos por treinta minutos a fuego suave para que no se queme. 
No se tiene que tocar hasta que termine la cocción.

Recuerde que los cuencos con agua son para lavarse los dedos, no para tomar.

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