Historias escondidas The Beach Boys | DIARIO LITERARIO DIGITAL

Historias escondidas The Beach Boys

jueves, 28 de mayo de 2015 1 comentarios

“Anécdota curiosa del tema Surfer Girl (The Beach Boys)"

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De la serie “Pequeñas historias escondidas detrás de grandes canciones”.






Escrito por Diego Maañon




Pese a que los Wilson se encontraban afincados en California (más precisamente, en Hawthorne, no muy lejos de la costa) el mayor de los hermanos Wilson, Brian, nunca fue muy amigo del mar. 
De hecho y pese a que sus primeras composiciones siempre destilaron ese perfume salado del océano y constituyeron prácticamente himnos insoslayables por el mundillo del surf, nunca en su vida subió a una tabla.

Dennis, su hermano menor y batero de los Beach Boys, era el verdadero surfer de la familia.

Claro está –y a los hechos me remito- que dicha aversión por el mundillo de las olas y el surf nunca impidió a Brian formar la banda y hacer de ese universo paralelo una inagotable –aunque a veces reiterativa- fuente de inspiración. Al menos, hasta el lanzamiento del glorioso Pet Sounds (año 1966).


Algunos sostienen que dicha aversión de Brian obedeció a que, de chico, fue castigado duramente por una ola que lo revolcó sin piedad la primera vez que intentó tomar un baño en aguas más profundas. Otros sostienen que fue picado por un “agua viva” (una pequeña medusa) en su entrepierna, aunque esta versión resulta poco creíble debido a las temperaturas no muy altas de las aguas del Pacífico. No importa: lo concreto es que no era muy afecto al mar. Y punto.





No obstante ello, el relato siguiente sí tiene que ver con el surf. Y con Brian, obviamente.

Cuenta la historia que una templada mañana de agosto de 1960 (un año antes del nacimiento de The Beach Boys) se encontraba Brian en la playa acompañando a sus hermanos Dennis y Carl.

Brian estaba absolutamente impresionado por una fantástica rubia de ojos verdes que conversaba animadamente con un grupete de amigas a escasos metros de distancia.




Consciente de que era “radiografiada” por el tímido y retraído Brian, la rubia (Susan, según pudo escuchar de boca de sus amigas) le dirigió un par de profundas (y por qué no, lascivas) miradas al tímido y retraído Brian.

Tal fue el impacto de sus miradas que, sin pensarlo dos veces, Brian tomó la tabla de surf de Dennis y encaró hacia el mar. Mientras Dennis lo miraba incrédulo pensando que debía estar insolado, Brian se acostó boca abajo sobre la tabla y comenzó a remar rápidamente a fin de poder pasar las primeras olas antes de ser atrapado por la rompiente.




Superado ese tramo de la aventura, quedó sentado sobre la tabla (como había visto hacer a su hermano) a la espera de “atrapar una ola”. Susan lo seguía con la mirada muy atentamente. No tanto por la destreza de los movimientos de Brian sino, más bien, por los evidentes signos de terror que se instalaron en las caras de sus hermanos Dennis y Carl.


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Finalmente se presentó una ola de aquéllas, como pocas de las que se habían “armado” esa mañana. Brian repitió paso a paso lo que había visto hacer a Dennis innumerables veces. Poco antes de que la ola comenzara a formarse comenzó a bracear hacia la playa lentamente para, luego, ir acelerando sus movimientos. 

Fue así que logró atrapar la ola en el momento justo y hasta llegó a ponerse de pié y todo.

El espectáculo era increíble. Comenzó suavemente a flexionar sus rodillas y balancear casi imperceptiblemente su cadera , ladeado hacia su derecha. ¡Estoy corriendo una ola, verdaderamente! exclamó para sí mismo, sin poder dar crédito de lo que estaba haciendo.


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Tan emocionado se encontraba (en estado de verdadero éxtasis acuático) y era tanta la adrenalina que recorría su organismo que hasta se animó a levantar rápidamente su brazo derecho, comenzando a agitarlo en señal de saludo a Susan, quien lo seguía atentamente con la mirada desde la orilla.

Craso error. Ese movimiento irreflexivo y violento fue el causante de la pérdida del punto de equilibrio (precario, por cierto) que mantenía penosamente Brian sobre la tabla de surf.

Y pasó lo que tenía que pasar. 


Cayó aparatosamente sobre el agua, poniéndose de gorra la tabla de surf, para terminar revolcado por el mar y llegar inconsciente hasta la orilla.

Fue rápidamente internado por sus hermanos en la clínica más cercana. Siete puntos de sutura en la cabeza, una pierna fracturada y la necesidad de usar cuello ortopédico por 15 días fue el saldo de su frustrada aventura.

Y fue precisamente en la primera y febril noche que pasó internado que Brian soñó con Susan y con el encuentro que nunca fue posible concretar. Y fue en sueños que le dijo a esa pequeña surfista: pequeña, has hecho que mi corazón se descontrole. ¿Me amas, chica surfer? 

Y prosiguió diciéndole que la había visto en la orilla, de pié, junto al rugiente océano.



Pese a que en los sueños todo es posible, la típica inseguridad y timidez de Brian (o un espantoso loop producto del porrazo que se había pegado, quién sabe) hacían que, por intervalos regulares y casi métricamente previstos, volviera a preguntarle a Susan una y otra vez: ¿me amas, chica surfer? ¿Lo haces?

Podemos cabalgar las olas juntos, Susan (aunque Brian, originariamente, había pensado en otro tipo de jineteada). Lo haremos mientras nuestro amor crece. En mi tabla (la de Dennis, en rigor de verdad) te llevaré a cualquier sito al que vaya. Así que te lo digo de tú a tú (nótese la influencia hispanoparlante reinante en California, aún a pesar de que estamos en el mundo de los sueños): haré que todos tus sueños se vuelvan realidad.

Y otra vez: ¿me amas chica surfer? ¿Lo haces?... Chica! (eh!) Chica surfer!... mi pequeña chica surfer…





Brian fue dado de alta a los 3 días de haber sido internado. Durante dos semanas fue ininterrumpidamente a la playa donde ocurrió su accidente (sí, con yeso y cuello ortopédico) para ver si podía encontrar a Susan. Pero fue en vano.

Capaz fue la decisión de Dennis de deshacerse de su vieja tabla de surf lo que disparó en Brian, años después, el recuerdo de esta no-historia de amor. 

En 1963 los Beach Boys editaron “Surfer Girl”, alcanzando el puesto nº 7 en U.S.A. y obteniendo, en 1967, el disco de oro.

Susan nunca supo del éxito de Brian y su banda ni del suceso de la canción que ella misma inspirara. Murió ahogada ese mismo verano de 1960 en Marina del Rey, Los Angeles, lugar donde moriría Dennis Wilson 20 años después del lanzamiento de “Surfer Girl”.




Surfer girl - Lyrics


Little surfer little one
Made my heart come all undone
Do you love me, do you surfer girl
Surfer girl my little surfer girl

I have watched you on the shore
Standing by the ocean's roar
Do you love me do you surfer girl
Surfer girl surfer girl

We could ride the surf together
While our love would grow
In my Woody I would take you everywhere I go
So I say from me to you
I will make your dreams come true
Do you love me do you surfer girl
Surfer girl my little surfer girl
Well
Girl surfer girl my little surfer girl
Well
Girl surfer girl my little surfer girl
Well
Girl surfer girl my little surfer girl 


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+ comentarios + 1 comentarios

walter with
sábado, 30 de mayo de 2015, 12:46:00 GMT-3

Me encantó esa historia desencontrada de amor adolescente, muy bien narrada por Diego!

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