Filosofía Cuántica en la guerra de las ciencias | DIARIO LITERARIO DIGITAL

Filosofía Cuántica en la guerra de las ciencias

jueves, 7 de mayo de 2015 1 comentarios

DEDICADO ESPECIALMENTE AL DOCTOR GUSTAVO DUEK Y AL DOCTOR EZEQUIEL ACHILLI




Escrito por Ramón D. Peralta


Hace poco leí un artículo en donde el Dr Juan José Ibáñez, Biólogo y Científico (CSIC-Universidad de Valencia) cuestiona la existencia de una "Filosofía Cuántica", y de hecho su escrito se titula: ¿Filosofía Cuántica?, que estaba en éste link http://www.madrimasd.org/blogs/universo/2007/08/12/71613 ...
En resumen, refuta el Ensayo de Alicia Montesdeoca, socióloga y colaboradora del Grupo Júbilo Comunicación, "Nuevas Herramientas para ampliar la percepción de la realidad". 

Mi intención no es refutar ni respaldar a nadie, sino el de complementar, colaborar y enriquecer el debate. Y es posible, solo eso, que ambos tengan puntos "sólidos" en donde apoyarse, como es lógico que así sea, pero también me dicen que hay enfoques distintos dependiendo de los vicios de formación en cada uno, aunque aquí uso la palabra "vicio" como sinónimo de "personalísimo".

 SEMINARIO SOBRE FÍSICA Y FILOSOFÍA CUÁNTICA


Ambos demostraron una realidad, que sobre la "cuántica" existe mas física y matemática que filosofía (eso creen algunos). Pero es una realidad a medias, pues la otra mitad la aporta la misma historia de la filosofía. (A veces los ensayos corren el riesgo de ser malinterpretados, dado el carácter abreviado de este estilo de comunicación literaria).


Comenzaré por el final, diciéndole de la manera mas respetuosa posible al Doctor Ibáñez, que no todo lo que buscamos está en Internet, y de hecho, como bien lo reconoce, existe muy poca información de valía en internet en nuestra lengua (castellano).

Dice Ibáñez: "en la Web en castellano existen 27 entradas por 65.800 en inglés", y es probable que así sea. Lo cual lo debería haber llevado a buscar en otras fuentes, como solemos hacer quienes abrazamos la filosofía y la ciencia como pasión y estilo de vida. No obstante, no deja de ser valioso su aporte. 

Por su lado, la socióloga Montesdeoca, para respaldar su teoría refiere a: David Bohm (colaborador de Einstein), F. David Peat (Físico), Carl Jung (Psiquiatra, Psicólogo y Ensayista), Wolfgang Pauli (Físico), entre otros, pero a ningún filósofo. No obstante, su trabajo es muy bueno, y reboza de coherencia en cada uno de sus silogismos y oraciones.

Sin embargo, cometió el "pecado" de terminar con este razonamiento:

"El viejo paradigma es el que nos permite mirar y medir pero es, asimismo, el que nos dificulta levantar la mirada de lo que enfocamos. También, la mirada que fragmenta es la misma que impide ver los grandes patrones que estructuran la naturaleza y los contextos globales en que se producen los fenómenos. No parece que se pierda nada por dejar la seguridad aparente que dan los dogmas y adentrarnos en la incertidumbre provocadora que nos ofrecen los filósofos cuánticos". 

Ibáñez, algo ansioso y poco propenso a la profundización, le responde:

"Como ya os comenté en el post “Filosofía de la Ciencia versus Filosofías Científicas”, en el mejor de los casos la llamada, filosofía cuántica, pertenecería a la categoría de las últimas, no de la primera. Empero tal movimiento, ¡que existir si que existe!, quedaría mejor clasificado como una corriente pseudo-científico-mística, más que cualquier otra cosa. Y no apelo al vocablo pseudociencia en sentido peyorativo, vaya por delante. ¿Nuevas herramientas para ampliar la percepción de la realidad?: depende de lo que se entienda por “nuevas herramientas”. Y ciertamente que la autora ha logrado calar un poco en el ciberespacio, como en la weblog sobre medicina energética “Noticias Cuánticas”. Ya sabemos que en estas corrientes de la medicina natural (pero no en todas) se mezcla “lo divino y lo humano”. 





¿Existe la filosofía Cuántica?, sin duda, el argumento del Dr Ibañez es "incontrastable": NO EXISTE PORQUE NO ESTÁ EN WIKIPEDIA, o bien, "si no lo puedo encontrar en internet, no debe existir".

Vaya paradigma el de este "científico", al no disponer de una internet mas "ilustrada". Mi amigo Tito tampoco figura en internet, sin embargo todos los sábados cenamos juntos, ¿existe Tito? (...)

De hecho, es algo extraño, pues por un lado reconoce que hay poca información en "español", respecto al idioma inglés, y por el otro, construye una conclusión harto caprichosa apelando a una "Falacia ad verecundiam", al reducir la argumentación a que sino está en internet, no es ni será, ergo Falacia ad ignorantiam (por ignorancia).

Lo que es peor, si buscan en Google: "Filosofía Cuántica", encontrarán en primer lugar: "Misticismo Cuántico" (Wikipedia). Aunque si usted o cualquiera (con la anuencia de los wikipedistas) sube "Filosofía Cuántica" hoy o mañana a Wikipedia, el dilema se habrá resuelto para este "erudito español". 

Otro problema de este Biólogo devenido en Filósofo, es ignorar que para el ámbito de la filosofía, Wikipedia es tan confiable como los "políticos argentinos".

Ojo, es muy útil para los estudiantes de filosofía y para los ciudadanos en general, pero no para un catedrático o intelectual. Lo cual, me lleva a insistir en reverenciar a esta nueva progenie de "illuminatis 2.0" (intelectuales de wikipedia). 


En cuyo caso, invito a los lectores a usar el método "Wikipedia", así no nos salimos tanto de contexto; busquen: "Filosofía del lenguaje", y encontrarán las siguientes preguntas: ¿Qué significado tiene una expresión que quiere decir alguna cosa?, ¿por qué las expresiones tienen el significado que tienen?, ¿qué expresiones tienen el mismo significado que otras expresiones y por qué?, ¿cómo puede conocerse el significado?, y la pregunta más básica: ¿qué se quiere decir cuando usamos el término "Filosofía Cuántica”?






Wikipedia, para beneficio del profano y estigma del experto, se ha constituido en oráculo digital - rector encíclico -, del destino de los pueriles debates entre vulgares y profusos adoradores del subjetivismo absolutista y la propia verdad.


De hecho, gran parte de la caudalosa comunidad de profesores universitarios no intelectuales, suelen hacerse del eco positivo de sus berrinches, simplismos y reduccionismos.

Claro está, Wikipedia, es solo una enciclopedia para niños, adolescentes y gentiles, no mas que eso, y ello explica el porqué es tan popular.



A diferencia de las revistas científicas multidisciplinarias mas prestigiosas del mundo, tal el caso de, Nature, Nature Geoscience, Philosophical Transactions of the Royal Society, Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), Proceedings of the Royal Society, Science, etc. -quienes cuentan cuanto menos -, con dos encumbrados especialistas por cada ciencia tratada; Wikipedia está conformada por un cuerpo colegiado de eximios "voluntariosos" tan ignotos y parciales, como anónimos.




Este "jurado vocacional de la gnosis", no ha reconocido el término "Filosofía Cuántica", por la sencilla razón de que, aun resulta demasiado fresca, la absurda disputa que se auguró en denominarse como "La guerra de las ciencias".




En su lugar, prefirió poner peyorativamente el disfemismo: "misticismo cuántico" (como si las matemáticas, la física y la filosofía cuántica fueran algo propio de la pseudociencia o del mundo del esoterismo).




Evidentemente los escarceos, reyertas, y disputas iniciados a fines de los 90, muy poco serios por cierto, entre un determinado grupo de "cientifistas" (encabezados por Sokal y Bricmont) y un grupo no menos imprudente de filósofos, sociólogos, psicoanalistas, etc; - en general aglutinados como el "Grupo de Edimburgo" -, o mas propiamente, como "posmodernistas"; dejaron una huella indeleble y poco digerible en estos advenedizos jueces virtuales del empirismo, la ontología y la episteme.


Ante la duda, los wikipedistas optaron por inclinarse en favor de los cientifistas, descartando el fruto de los últimos 100 años de trabajo científico iniciados por Marx Planck.

¿Acaso es posible separar la ciencia de la filosofía?

Sin embargo, hay mucho material que, sin estar demasiado desarrollado en internet, obra en las Bibliotecas de muchas Universidades, o bien, están en poder de los docentes de Filosofía y Ciencias Humanas, pero también, y valga la paradoja, en los mas adelantados grupos de científicos de la materia.

Recomiendo echarle mano, a la teoría elaborada por el lingüista danés Louis Hjelmslev que, tiene por objeto explicitar las intuiciones profundas de Saussure. Es una teoría formalista que, no implica una negativa a considerar el contenido, sino que, pretende dar una descripción formal a los hechos de significación. Me refiero a la "glosemática".


Para hablar de Filosofía Cuántica, sería prudente comenzar interiorizándose sobre los nuevos términos que ha incorporado recientemente la Escuela de Copenhague y la Escuela de Ginebra, ambos círculos lingüísticos de máximo prestigio, que se actualizan en la medida que aparecen nuevos descubrimientos cuánticos, y por ende, nuevos términos, palabras y significados. Hasta no hace mucho, no existía la palabra "Bosón de Higgs", pero hoy existe la palabra, y resulta que también podría existir esa exótica substancia (según los últimos descubrimientos). 

Mas allá de Derrida y otros tantos filósofos, existe un lenguaje cuántico en una incipiente filosofía homónima. En 1935 Hjemslev y Uldall elaboraron la doctrina de la glosemática, que es una teoría combinatoria de glosemas o rasgos fonológicos y semánticos no analizables lingüísticamente. Este es un estudio de lo estrictamente lingüístico, es decir en el lenguaje, sin el aspecto psicológico (a diferencia de Saussure).

Alarcos Lorach ha resumido así el concepto fundamental de esta escuela: "La lengua es un sistema de signos que es la asociación de una expresión (significante) con un contenido (significado)". Si aceptamos esta afirmación, en cada lengua hay dos planos: el de la expresión y el del contenido.

¿La filosofía cuántica existe?, Si, existe el término, y también el significado.

Por dar solo un ejemplo, entre tantos, Popper solía reducir la física cuántica como una expresión estadística, en detrimento de una filosofía mas determinista, racionalista y mecanicista, sin embargo hoy estas escuelas están de capa caída, aunque yo en lo particular no desecho nada.


No son pocos quienes cometieron el error de redimir el monismo. Muchos suelen confundir la filosofía cuántica con la filosofía de la mente o incluso, la filosofía de la ciencia, pues tiene mucho de platonismo y neoplatonismo, aunque dejaré  de desarrollar el tema, ocultando lo mas enigmático, de tal manera que la lectura se les haga mas llevadera y atractiva.




Todo parte de la asignación de la naturaleza al hombre y las cosas, lo mismo que sigue dividiendo a las Escuelas Filosóficas desde siempre.

El monismo, en contraposición al dualismo, afirma que sólo hay una substancia. Hoy en día, casi todos los monismos son materialistas. Así, pues, afirman que la única substancia existente es la materia.


Pero del otro lado, tenemos algunos, quienes sostienen lo contrario, afirman que no hay materia, sino sólo espíritu. Tal monismo idealista tiene pocos defensores en la actualidad, quizás menos que los primeros. Una tercera posición, consiste en suponer una substancia que no es materia ni espíritu. Lo mental y lo físico serían propiedades de esa única substancia. Esta posición fue defendida por Baruch Spinoza y popularizada por Ernst Haeckel en el siglo XIX. Este monismo se asemeja al dualismo de propiedades. ¿Y la dualidad?....esperen.



El conductismo, en cambio, ha sido la corriente dominante en la filosofía de la mente durante la primera mitad del siglo XX.

En la psicología, surgió como reacción al problema de la introspección, cuando se decía que, mediante la introspección alguien habla de su mundo mental interior, ergo no hay manera (o no la había entonces) de comprobar la veracidad de sus afirmaciones.

Pero sin posibilidad de verificación, dicen los conductistas, no hay ciencia posible. ¿Cuál es la solución para la psicología? Debería renunciar a ocuparse de la vida íntima mental y la introspección y, en vez de eso, concentrarse en el comportamiento observable (...) ¿Es esto así?, ¿debería?


Paralelamente a estos desarrollos de la psicología, fue surgiendo un conductismo filosófico. Este se caracteriza por un verificacionismo que considera carentes de sentido las declaraciones sobre la vida íntima mental que no pueden ser comprobadas. Sin embargo, ¿qué son los estados mentales si no conforman una vida íntima mental de la que se pueda dar cuenta mediante la introspección?. Los conductistas responden: "los estados mentales son descripciones de la conducta o disposiciones".




Por otro lado, la "Teoría de la identidad", desarrollada por John Smart y Ullin T. Place, fue la reacción al fracaso del conductismo. Si los estados mentales son algo material, pero no conducta, habrá que suponer que son idénticos a los estados físicos internos.

De esto, se sigue inmediatamente que un estado mental "M", no es otra cosa que un estado cerebral "C". El estado mental "deseo de un café", no sería otra cosa que "la activación de ciertas neuronas de determinadas regiones cerebrales".

El funcionalismo fue desarrollado, entre otros, por Hilary Putnam, como reacción a los problemas de la teoría de la identidad.

La idea es la siguiente: si los seres con estados cerebrales diferentes pueden tener el mismo estado mental (con lo que la teoría de la identidad se revela falsa), so ha de existir no obstante algo que los estados cerebrales tengan en común. La solución de los funcionalistas consiste en subsumir los distintos estados cerebrales bajo el mismo estado funcional. Los estados mentales serían entonces estados funcionales.

La primera formulación determinista del problema mente-cuerpo se la debemos a René Descartes 

Pero la reflexión acerca de la relación entre la mente y el cuerpo se remonta hasta la antigüedad. Platón defiende un dualismo explícito, que se pone de manifiesto en su argumentación en favor de la transmigración del alma. Si el alma sobrevive a la muerte del cuerpo, ha de ser algo diferente de este.


En Aristóteles esto es diferente. Aristóteles postula un "pneuma", que, como principio de la vida, se encuentra en todo ser vivo, pero que, no es algo contrapuesto al mundo material y corporal.

En la Edad media cristiana (escolástica y patrística), la distinción entre el cuerpo y el alma inmaterial es piedra angular del filosofar. La influencia de la filosofía medieval es evidente en la formulación cartesiana del dualismo.






La forma clásica del dualismo es el dualismo interaccionista. La primera formulación precisa se la debemos a René Descartes, y aún hoy en día, sigue teniendo partidarios.

Karl Popper y John Eccles han sido los dualistas interaccionistas más célebres del siglo XX. Las ideas fundamentales son las siguientes: mente y materia son substancias diferentes e interactúan entre sí.

Si me pincho un dedo con una aguja, de él parten señales hacia el cerebro y allí ha de haber un "lugar" donde el cerebro actúe sobre la mente inmaterial. De la misma manera funciona en sentido inverso: cuando siento dolor la mente inmaterial actúa sobre el cerebro. Este envía señales a, por ejemplo, la mano, y la retina.

Un dualismo de este tipo, tiene que enfrentarse a serios problemas, especialmente por los científicos empíricos contemporáneos. Si existe un lugar donde se produce la interacción entre la mente y el cerebro, éste lugar debería ser localizable.

Sin embargo, las especulaciones de Descartes (él pensó que el lugar de la interacción se encontraba en la epífisis) fueron pronto refutadas, salvo por el Espiritismo kardeciano que, asegura que la glándula pineal es el núcleo de la mediumnidad ergo la puerta entre el mundo físico y el espiritual o extrafísico.

Tampoco se halló en el cerebro ningún otro lugar visible en el que el comportamiento de las neuronas sólo fuera explicable por la acción de un espíritu inmaterial. Dejando a un lado que en el cerebro no parece haber ningún "lugar" en el que se produzca una interacción, la cuestión del tipo de acción recíproca entre mente y cerebro permanece abierta.

Algunos filósofos suponen que dicha interacción se produce por medio de efectos cuánticos, pero los detractores a esta hipótesis indican que, hay en ello la misma contradicción: los niveles cuánticos son niveles de materia, por lo que no creen que debería ser la causa de la inteligencia u otras manifestaciones de ésta.
La filosofía, se haya eximida de la misión probatoria inherente a la ciencia, porque su utilidad estriba en poner en duda el conocimiento dogmatizado.

Filósofos como Demócrito, Anaxágoras, Epicuro, Empédocles y Leucipo sostuvieron que el universo estaba cimentado sobre las bases de ínfimas partículas constitutivas y primigenias, ergo un atomismo que ya intuía un saber que hoy nadie refuta desde lo mismos cánones científicos. 

Pero el tipo de dualismo que insinúa la cuántica, y no solo la filosofía, sino la misma ciencia, es aquella que nos dice que la materia puede ser masa y energía al mismo tiempo, o bien que, la masa puede ser onda y materia en simultáneo. De ésta enigmática "verdad", parte la Filosofía Cuántica que, a priori, resulta plenamente autónoma e independiente de las teorías, tesis e hipótesis pergeñadas por las demás subdivisiones de la Filosofía, especialmente la filosofía de la ciencia y la filosofía de la mente. 

Puesto que, tanto filosofía de la mente como filosofía de la ciencia, se nutren de un saber del tipo clásico. Las ciencias clásicas, comprenden el universo de las ciencias y conocimientos que no están maldecidos por los avatares insustanciales de la probabilística azarosa (hasta ahora), propio de la dimensión cuántica (donde aun todo debe probarse bajo estándares deterministas) 
Vale decir que, si no pudiéramos localizar esas funciones en la materia, quizá haya llegado la hora de hurgar en otros "fenómenos" ya conocidos (onda, gusanos, espirales, enlazamientos cuánticos o fantasmales, antimateria, etc).

Ya sabemos que, en ambos casos estamos ante la presencia de energía. (¿Serán los sentimientos una expresión de ello?, algún día lo sabremos). Lo peor que podemos hacer, es negar que exista tal posibilidad, mucho menos que existan los sentimientos, lo inconsciente, lo instintivo o si prefieren, lo pulsional. 

La mayoría de las personas perciben intuitivamente un abismo entre los fenómenos mentales y los físicos.

Esto ha llevado a que, durante largo tiempo los puntos de vista dualistas fueran los predominantes en la filosofía de la mente.

Hoy en día, la mayoría de los filósofos defiende posiciones materialistas. Sobre esta base, debe no obstante, darse respuesta a la cuestión de cómo se explica la conciencia y lo inconsciente desde el punto de vista materialista. Cosa que no se ha logrado, y posiblemente no se logre jamás (bajo los patrones clásicos).

Tampoco la dialéctica del materialismo ha incluido el componente espiritual del ser humano, que sin ser una materia visibles, está, se siente, nos mueve, nos demuele, o nos alienta. El "deseo y el miedo" tampoco existen en la materia, sin embargo nadie parece dispuesto a prescindir de ellos.

Si embargo, Ibáñez no encontró conceptos algo mas extravagantes que el término "Mística Cuántica". En mecánica cuántica, se denomina "suicidio cuántico" a un experimento imaginario propuesto de manera independiente por Hans Moravec (1987) y Bruno Marchal (1988), y desarrollado por Max Tegmark en 1998.

El experimento trata de distinguir entre la interpretación de Copenhague y la teoría de los universos múltiples de Hugh Everett a través de una variación del experimento del gato de Schrödinger, consistente en mirar este último desde el punto de vista del gato.

El experimento supone un hombre sentado con un arma que apunta hacia su cabeza. El arma es manipulada por una máquina que mide la rotación de una partícula subatómica. Cada vez que el hombre apriete el gatillo, el arma se disparará dependiendo del sentido de la rotación de la partícula. Si gira en sentido horario el arma dispara, en sentido contrario no lo hace.



Según la interpretación de Copenhague, con cada ejecución del experimento existe un 50 % de probabilidad de que el arma sea disparada y el hombre muera.

La teoría de los universos múltiples plantea que, cada ejecución del experimento divide el universo en dos: uno en que el hombre vive y otro mundo en que muere.

Después de muchas series de la prueba, habrá muchos universos. En todos ellos menos en uno, el hombre dejará de existir, pero siempre habrá un universo donde siga existiendo.

Desde el punto de vista del hombre, por mucho que apriete el gatillo del arma nunca se disparará, toda vez que, su conciencia seguirá existiendo en uno de los universos. Esto último es lo que se denomina inmortalidad cuántica.

Pregunto: ¿es esto filosofía o no?, sin duda que lo es, pero ¿es cuántica?, y respondo con otra pregunta: ¿si no es cuántica, qué otra cosa es?

Hay una filosofía cuántica, porque también existe una lógica y un lenguaje cuántico. Con el mismo alcance, se suelen también utilizar las denominaciones de matemáticas especulativas, fundamentales o abstractas.

Estas nociones se contraponen tradicionalmente a la de la matemática clásica aplicada, que se focaliza principalmente en el empleo de instrumentos matemáticos en disciplinas de diversos órdenes, que cubren tanto las ciencias naturales como la economía y otras ciencias sociales, así como su utilización en ingeniería y en todo tipo de aplicaciones tecnológicas.

Se ha destacado que, existen ramas matemáticas donde prevalecen los aspectos "puros", o respecto de las que no se hayan encontrado todavía aplicaciones prácticas, pero nada excluye que tal cosa suceda en el futuro.

Al respecto, decía Nikolái Lobachevski (1792-1856): "No existe rama alguna de las matemáticas, por abstracta que sea, que no pueda algún día ser aplicada a fenómenos del mundo real".

De hecho la filosofía cuántica, nace con Platón, y antes de éste con Hermes, Zaratustra y Hesíodo (la palabra Quantum es anterior a Platón).

La teoría de las formas o teoría de las ideas es uno de los principales aspectos de la filosofía platónica, es, en realidad, su núcleo.

Procede de una división entre un mundo de cosas visibles, materiales (mundo sensible) y otro que no se puede percibir por medio de los sentidos (mundo inteligible) donde habitan las ideas. El autor contempla dichas ideas como la estructura, los modelos a partir de los cuales se basan las cosas físicas, que no son más que copias imperfectas de aquellas.




Para Platón, en el mundo de las formas no existe la dualidad y el cambio; es el mundo de lo que realmente es (aquí es donde se le da el matiz de "cuántico" a su filosofía), donde la dualidad cobra vida.

En oposición a ésto, nos encontramos el mundo sensible, o realidad aparente, la cual es reflejo del primero y en el cual nos hallamos, lo "que no es"; sin embargo, tiene algo de real por su participación en lo inteligible.

De este modo, Platón acaba con la antinomia de Heráclito y Parménides (o problema de lo uno y lo múltiple) pues las cosas cambian en el mundo material y son inmutables y eternas en el inteligible.

El platonismo ha influido en sectores del pensamiento religioso, de forma que, se llega a creer que ciertos ritos, pensamientos y doctrinas están basados en él (es comprensible, pues pasaron mucho siglos hasta que se hicieron los primeros hallazgos de la física cuántica).

San Agustín creía que mediante Platón se podía articular teológicamente la fe cristiana, como había intentado Filón de Alejandría con el judaísmo.

El emperador romano Justiniano clausuró las escuelas filosóficas de Atenas tratando de reducir la influencia platónica, ya que la consideraba un peligro, lo cual nunca fue conseguido por completo.

En el Renacimiento resurgió el platonismo, sobre todo en la Academia Platónica de Florencia, aunque las persecuciones nunca cesaron, de hecho, se agudizaron en éste período.

Recordemos que muchos inventos de Da Vinci, recién se hicieron realidad en el siglo XX, así como el submarino de Julio Verne, y el control del electromagnetismo descrito por Maxwell, etc.

¿Por qué ignorar a Platón y los Neoplatónicos de Alejandría, si hoy la cuántica nos propone un mundo que encaja casi perfectamente con esa filosofía?...¿Por qué seguir enfrascados en absurdos y espurios debates, cuando nadie puede negar que existe una realidad cuántica que se expresa tanto desde lo científico como en lo filosófico?...



Buen día.- 

Fuente Diario COPIA OCULTA
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jueves, 7 de mayo de 2015, 13:41:00 GMT-3

Mi querido y admirado Diego; gracias por la dedicación, tu dedicación y por tu trabajo. Un trabajo exquisito, muy bien pensado y en el cual me veo reflejado. Estoy de-acuerdo amplia-mente con tus palabras ya que, y siguiendo la interpretación de Copenhague; mientras no abramos la caja, el gato está en un estado tal que está vivo y muerto a la vez, es indefectiblemente una respuesta filosófica. Y siempre la filosofía se ha adelantado, como también el arte según mi humilde opinión, se adelanta a la comprensión de los hechos, siempre. ¡Gracias!

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