El programa más feliz | DIARIO LITERARIO DIGITAL

El programa más feliz

miércoles, 27 de mayo de 2015 0 comentarios

"El futuro distópico en la programación infantil" 








Escrito por Diego Maañon 

(con la inestimable colaboración de Tony Newman)






Año…indeterminado. Patolandia inauguraba su decimonovena temporada.

“Programa 5.469”, rezaba la carpeta de producción. Pero, extrañamente y para sorpresa de todos, el show venía completamente remozado.

Su conductor estaba increíblemente trajeado; jamás había sido visto de esa forma y nadie lo hubiera imaginado. El Pato era la imagen de aquel querido amigo de los pobres y desamparados, bienhechor personaje del treinta y tantos. El Pato era el mismísimo jerarca. Estaba erguido con su mandolina, que tapaba –como distraídamente- su brazalete rojiblanco. La esvástica brillaba como en sus épocas de esplendor.




Los niñitos presentes en la atiborrada platea lucían muy a gusto sus camisas amarronadas y sus simpáticos birretes. Y saludaron la entrada del conductor con un estridente y definitorio “Ave Pato!”.

Sus brazos extendidos mostraban también brazaletes gamados y sus voces, aunque agudas, eran firmes y seguras. 

El griterío prosiguió unos minutos. La emoción y las incuestionables muestras de admiración se prodigaban. “Lomas de Zamora grüsst der Pato”, se leía en una gigantesca bandera que cubría prácticamente la totalidad del frente del estudio de grabación.





De pronto y ante una seña del sempiterno conductor, las voces se acallaron. El espectáculo iba a comenzar.

El Pato, tieso como un mástil, gesticuló hacia un lateral y rápidamente se desplegó una pantalla gigante. En la misma, se proyectó un documental en el que se veía cientos de hombres trabajando en astilleros, fábricas, autopistas. 




El Pato comenzó una alambicada diatriba contra el gobierno nacional hasta que su discurso fue interrumpido por los gritos proferidos por uno de los camarógrafos. “Impresentable!!!” “Farsante!!” “Ególatra!!!” “FACHOOOOOOOOOOO!!!”





La rapidez de reflejos del director posibilitó que un simple y oportuno pase a cámara 4 permitiera captar como la horda de descontrolados chiquillos se lanzó sobre el camarógrafo y comenzó a apalearlo brutalmente.

“Ventanuska!!! Ventanuska!!!”, aulló la platea enardecida.

“Vox populi, vox dei”, dijo el Pato. “Traigan la Ventanuska”, sentenció.

Un impresionante armatoste de hierro y madera muy parecido a un cadalso hizo su aparición.

Allí fue encadenado el pobre camarógrafo.

“Ven-ta-nuska!!” “Ven-ta-nuska”, canturreaban los descontrolados párvulos.


El camarógrafo había perdido el conocimiento, pero ellos querían que disfrutara de la función. La Brujita Marabunta, despeinada como siempre y con la hipodérmica de ácido entre sus manos, tomó cartas en el penoso asunto, inyectando al pobre hombre en la planta de los pies.


Resultado de imagen para enfermera siniestra con inyeccion


Fue en ese preciso instante en que el camarógrafo volvió de su desmayo y padeció la agonía de su seccionamiento. Su pierna derecha era ahora un recuerdo lejano, perteneciente a su pasado.


Resultado de imagen para Halloween kids with  bloody leg


Los chiquilines, por demás excitados, cantaban pierna en mano: “quién le sacó la pierna a Cachito?, yo no sé, yo no sé, yo no sé. Ali Babá, Ali Bobó o Alí Bobito; eso es, eso es, eso es!!”

El Pato esbozó una sonrisa. Se acomodó el jopo y exclamó: “títulos, señor Director”



Resultado de imagen para smiling scary hitler

FIN

Share this article :

Publicar un comentario

 
Letras Opacas.org | |
Copyright © 2011. DIARIO LITERARIO DIGITAL - All Rights Reserved
LETRAS OPACAS (Diario Digital Literario) .Argentina
Proudly powered by Blogger
Conseguir la ú…e Flash Player Blogger {{Usuario escritura-4}}width=device-width, initial-scale=1.