¿Por qué somos escritores de segunda en Internet? | DIARIO LITERARIO DIGITAL

¿Por qué somos escritores de segunda en Internet?

sábado, 25 de abril de 2015 2 comentarios

LAMENTO BORINCANO










Escrito por Lic Ramón D. Peralta

Exclusivo para Diario Literario Digital







¿Por qué me hago las mismas preguntas, si tengo un récord perfecto de nunca responderme?,¿qué habrá de surgir hoy de nuevo que no haya sido nuevo ayer?, ¿cuánto habré de mitificar esa opaca melodía que susúrrame con apócrifa simpatía, día tras día, "serás lo que puedas ser"?. ¿Y cómo podré aceptarme solo por hoy, que no soy de tal condición, ni real mi ilusión, la misma que presume en ambición, atávica retribución que no es tal en su afasia, porque muerta la verdad, póstuma realidad ladina y a la vez deseada?...


Quizás sea hora de que asuma mi mortalidad, tal vez sea hora de aceptarme nada. 



Nunca imaginé que la literatura profana pudiera herir mi arrogancia, mi soberbia, agonizante ego, so atormentar magna estupidez, agudizar mi ceguera. 



¿Por qué debo estudiar la filosofía y la literatura social a partir de los mismos niveles que carezco, que no se relacionan, que se articulan en un proceso discontinuo, con la sospechosa intención de capturar o definir el inasible espacio en el que se mueve mi mente en ese temerario mundo de las letras?... 



Ninguna categoría es suficiente para determinar por sí sola qué es mi literatura, cómo y por qué surge, hacia dónde se mueve, como tampoco mi hermenéutica y heurística es capaz de hacerse eco de la ubicuidad. Hago lo que puedo, y puedo poco... 

¿pero acaso, esta procaz confesión me salva de algo?




Me niego suscribir a una sociología de la literatura invasiva a mi sentido, sin embargo está, existe, me roza, me frustra, me duele. 

¿Por qué no puedo llamarme solo canción, ilusión, imaginación o escritor?... 

¿Cuánta superstición tuvo que ser idolatrada, cuánta vocación conturbada, cuánto clamor abatido y cuánto santuario derruido en pos de una blasfemia herética que sobre si mismo impúsose el hombre como clausura de su naturaleza? 

¿Por qué las mayorías ejercen la tiranía del método, del estudio de las obras literarias, de los tratados trascendentes, la auscultación del alma?, ¿Por qué debo consagrarme flagelario tras la opinión de legos e inquisidores?, ¿Dónde pedir que me excluyan del ruedo, de todos, de nada, de mi mismo?. 

Sin embargo, no basta un poema bello, una epístola conmovida, sonetos altivos, bestiarios negros (...) so aquellos que analizan tus obras, la mía, la de ellos, lo hacen en virtud de una clave interpretativa que está más allá de la configuración lingüística del espíritu textual, que no es otra cosa, que la entidad del autor.





Esa élite de académicos encumbrados, conforman el "establishment de la cultura". Tribunos, plateístas y cortesanos, quienes en la movilidad y neurosis de sus pulgares, radica la vida o la muerte del literato que puja por espacio. 

La sociología de la literatura, pretende establecer entimemas, postulados y sentencias, que no necesariamente nacen como una vocación ponderativa, afanosa, criteriosa, coherente, sedienta de verdad, mucho menos de justicia.

Pocas veces se vio tanta desidia, desaprensión y tal corporativa vanidad, ergo autopsias precoces hechas sobre la palabra a partir de perspectivas capciosas, antojadizas, esquivas, resbaladizas, altaneras, estereotipadas y tendenciosas. 

Carpetovetónicas miserias, que diluyen todo fenómeno en errática y sórdida institución social, en tanto que pretende relacionar las obras literarias con sus creadores, y estos, con la sociedad y el momento histórico en que nacen y mueren, mas la orientación política que las inspira. Lo cual sería inocuo, sino fuera que aun dominan, los mismos promiscuos adláteres del mecenazgo y los grupos hegemónicos de cartel.


Mercenarios de la intelectualidad, que hacen del "humanismo" una herramienta inhumana. 

Quizás sea tiempo de que internet sirva de peldaño, para elevar la sociocrítica al terreno de lo pragmático, de lo sentimental, de lo espiritual, de lo genuínamente humano. 


¿Por qué no prohibir toda ideología, y por qué no abolir toda doctrina, política o religiosa; todo dogmatismo con envase autoritario y sin fecha de caducidad? 

¿Y por qué no enseñar a liberarnos de las encíclicas  que imponen los autonautas del conjunto,  asediadores de mitos? 

¿Por qué no hacer proselitismo en pos de la dictadura del libre pensamiento?, ¿Por qué no abdicar en favor del individuo y sus ansias de vivir...como viven los "vivos"? 




A pesar de mi propia petulancia, debo admitir que tal vez sea tiempo de que los latinos tengamos nuestra propia "Nouvelle Critique", nuestro propio GPS, nuestra propia identidad, nuestra propia bitácora ergo una personalidad auténtica, de tal manera que solo seamos latinos como latinos en si mismo...como aquellas almas inspirada e iracundas, que buscan distanciarse de la estética marxista, de la capitalista, de la populista, de la nada; de esa patología que demuele toda originalidad. 

¿Por qué no enamorarnos de una tradición como causa sui, donde el escritor que siente como sentimos, construya y haga uso de sus principios metodológicos, su propia semiótica, su propia retórica, su propia fenomenología, so un lenguaje que exprese nuestro ímpetu ante la igualdad con libertad?


En este sentido, es que sueño con una sociocrítica que solo se concentre en las estructuras textuales, en la estética, en las formas y en la filosofía, que siendo netamente latina, sería pura, digna,  mejor, plena y de bulto. 


¿Por qué resentir nuestra herencia, practicar la negación de tan mala conciencia y no admitir nuestro norte incierto, nuestra peor memoria? 

¿Hasta cuándo los escritores sudamericanos debemos seguir purgando condenas que nunca merecimos, y por qué debemos seguir alimentando anhelo en el ostracismo, si nuestra única culpa radica en haber nacido accidentalmente en la periferia del poder? 

¿Por qué en los avisos de trabajo solicitando escritores en internet, los hispanoparlantes tenemos menos del 4 % de posibilidades respecto al idioma inglés, y cuando hablamos de editores o agentes literarios convencionales, no nos va mucho mejor? 

Obviamente, esto parece un lamento Borincano, pero tambi'en es cierto que se me acaba de romper el teclado, no puedo poner el "acento" y tampoco aspirar a igualdad en un mundo que se ratifica globalizado, también histrionizado. 

No es prudente subestimar al latino en su increscente amor por la lectura. Tal vez, debamos dejar en claro que nunca renunciaremos a nuestro idioma. 

Persevera amigo, que nuestra "Ignota Edad Pretérita" volverá por majestuosa pluma y nuestra fe. 

 Saludos desde Argentina

Share this article :

+ comentarios + 2 comentarios

sábado, 25 de abril de 2015, 17:22:00 GMT-3

Muy bueno!! Que así sea!

Anónimo
domingo, 26 de abril de 2015, 1:16:00 GMT-3

MUY CIERTO DIEGO, Y NO DEBEMOS RENUNCIAR NI CLAUDICAR NI SIQUIERA ANTE EL ESPERANTO ¡¡¡

Publicar un comentario

 
Letras Opacas.org | |
Copyright © 2011. DIARIO LITERARIO DIGITAL - All Rights Reserved
LETRAS OPACAS (Diario Digital Literario) .Argentina
Proudly powered by Blogger
Conseguir la ú…e Flash Player Blogger {{Usuario escritura-4}}width=device-width, initial-scale=1.