La igualdad en el individualismo | DIARIO LITERARIO DIGITAL

La igualdad en el individualismo

jueves, 30 de abril de 2015 0 comentarios


FILOSOFÍA SOCIAL



Escrito por Lic Ramón D. Peralta


Como habrán visto, cada vez escribo menos, y se debe a que cada vez tengo más trabajo. Es curioso, porque quienes me han contratado últimamente son empresas estrechamente ligadas al kirchnerismo.
Saben que no soy oficialista (de hecho me muestro muy crítico con ellos), y yo, sé que ellos son lo que son, lo cual no obstaculizó que les brinde mis servicios de asesoría profesional. Yo necesito dinero para poder subsistir y ellos necesitan de un viejo gordo, irascible e impresentable, pero con experiencia, para poder mejorar su perfomance.
Parecería que la moraleja es: "cuando de negocios se trata, no hay ideologías ni dogmas que se interpongan". Y es así, no sólo con éste rudimentario ejemplo, lo es en general en la vida.
Tengo un amigo que es archicomunista, de los de antes, y tengo otro, que es un apologético neoliberal, también de "los de antes"; no obstante, a la hora de administrar y decidir sobre nuestros problemas personales y familiares, los tres nos comportamos de la misma manera. Incluyo la economía individual. 
Si bien estudié economía, quien lleva la batuta en mi casa, es mi esposa (docente de profesión). Ella no estudió economía, pero ha probado ser sumamente eficiente a la hora de gobernar nuestro presupuesto.
Hace varias décadas que estamos casados, y siempre gastó menos de lo que ingresaba. Lo mismo han hecho las esposas de mis amigos, lo cual nos debería llevar ha pensar más en profundidad, sobre cuáles son los verdaderos tópicos que impactan en la economía de toda una sociedad.  
Pensar en las ideologías políticas, indefectiblemente significa pasarnos a otra dimensión de nuestra vida en unidad familiar, es decir que, lo que afecta mi mente, sentimientos, alma y espíritu a nivel filial, no es el mismo que me condiciona a niveles mas grandes desde lo sociológico.
Cuando salgo de mi departamento y me introduzco en mi trabajo, percibo que los problemas de esa empresa u organismo, tampoco son iguales al "universo de las creencias y doctrinas políticas", porque también allí las cosas están más claras. Todos sabemos el rol que tenemos dentro de ese grupo laboral, y también conocemos nuestro trabajo.
Pero también tenemos una pormenorizada concepción de nuestras misiones como trabajadores, e incluso sabemos qué necesitamos para mejorar nuestra posición dentro de la empresa. Asimismo, tenemos valiosas pistas, como para actuar con cierta certidumbre, pues conocemos los objetivos de nuestra empresa. Y si bien, como en todo grupo hay conflictos, nunca son de tipo dogmático o ideológico respecto a esas acciones que nos unen, aunque si puedan serlo desde lo interpersonal. Las empresas como los individuos, accionan para ganar ergo obtener una renta, así de sencillo. 
Es decir que, puedo llegar a discutir de política con un compañero, pero es poco probable que alguien hable de ideología política aplicable a la compañía, por la sencilla razón que nadie duda del afán de lucro que se persigue.
Explicado en criollo: "tanto en lo personal como en lo laboral, nadie duda de que la persecución de la renta se entiende como natural en nuestras vidas".
Entonces ¿dónde empieza a trazar la ideología como para que nos perdamos tanto en las grandes dimensiones?. Pues tratemos de encontrar algunas respuestas, si es que podemos. 

El pensamiento social arranca del supuesto de que el hombre como ser sociable, contempla la naturaleza de sus relaciones de grupo - desde las más simples a las más universales y complejas -; tomando en cuenta las características de las mismas, es decir;  si son afectivas, laborales, políticas, culturales, hasta llegar a la cualidad o efecto de - "bien o mal" -, que las mismas derivan para el hombre. 


Ese conjunto de análisis, reflexiones y demarcaciones, establece algunas pistas para poder comprender un poco mejor las dimensiones del ser según su ser, y del ser según su parecer, sin perder de vista como en ese "súper-yoismo" los individuos se visualizan en el conjunto de semejantes, auscultando interrelaciones y practicando las autopsias de los postulados ya póstumos, ergo, quizás esto y algo más,  se constituye en el fundamento de la filosofía social por ser cada persona como individualidad la que actúa como unidad primigenia de los sistemas sociales.
Está claro que, la realidad que brindó la naturaleza al mundo, fue interpretada caprichosamente por nuestras mentes y fueron devueltas en forma de temerarias teorías e hipótesis.  


 Tal vez, por lo expuesto, y siempre por mucho más (aún en vías de descubrirse como constante), la referencia a su ontología, y a un arrogante empirismo que se autoreferencia, es que, intuimos que todo forma parte integral del auxilio que pretende el objeto de la filosofía social,  pretendiendo en el camino distinguir y demarcar los aspectos ontológicos y   teleológicos que influyen en su comportamiento vincular.
Si bien el ser humano es considerado una unidad en si mismo, tampoco es cierto que sea único agente en cada uno de sus actos, pues ni positivismo, ni existencialismo, ni ningún ismo contingente, el hombre nace y se forma con mucho mas que eso, y es mucho mas que eso.
Hay en el hombre una probada capacidad para construir pensamientos libres y profundos desde la soledad, pero que, tiende a decaer a medida que aumenta su exposición y dependencia social.  

A éstas alturas, es posible que alguno ya se esté preguntando dónde se encuentra el "punto de inflexión", que separa al mundo del pragmatismo racional del mundo de la superstición, creencias e idealizaciones, ergo ilógico y emotivo.
Es una buena pregunta, máxime cuando vemos que hasta el día de hoy, las filosofías que se han pergeñado al respecto, se muestran dubitativas, esquivas e incluso obsoletas.
Si bien el marxismo puro nunca pudo ser puesto en práctica, aun muchos siguen empecinados en repetir los fracasos de una ideología que nació para jamás salir del plano utópico, convirtiendo en distopía las misiones que en ese sentido se han mostrado como frecuentes y repetidas.
En otras palabras, uno de los estigmas sociales que aun padece la humanidad es pregonar la igualdad social, cuando desde lo individual nos vemos condicionado por nuestra propia naturaleza, esencia y una consecuente: vetusta ingeniería social. 





Yo no me puedo pensar en otro, y aunque grite a los cuatro vientos (¿son cuatro los vientos?) que "el mundo necesita de igualdad", jamás parte de un base sólida y coherente, porque ni yo mismo me quiero ver igual a mis semejantes.
Y vaya palabra, "semejantes", los dogmas han bregado por ésta palabra y entiendo sus argumentos, pero para la filosofía, a diferencia de la teología, las semejanzas se ven exiguas al lado del espíritu unigénito y de libertad, implícito en la concepción primigenia del ser humano.
Si fuera que Dios nos hizo a su imagen y semejanza, es porque cada uno de nosotros somos seres distintos y especiales. 


Claro que una sociedad es en apariencia un "ser" en si mismo, y que por ende, si bien está integrado por seres que se asumen como únicos, algunas vertientes sociológicas y políticas,  han "eyaculado" al cosmos, la idea de que, la igualdad debe ser su "leitmotiv".
Así es como asistimos a la antesala del autoengaño colectivo, haciendo gala en el camino, de una sórdida demagogia centrípeta que, solo gira hacia adentro, pero que jamás pudo ver la luz del día. 


Pero todo debería tener su explicación, y muchas lamentablemente se hallan justamente en los factores de poder que hacen famosas, ensalzan y promueven, determinadas corrientes filosóficas, que son lo suficientemente románticas, épicas y esotéricas, como para lograr que los comunes las consuman como "revelaciones terrenales".
Y así es como andamos por la vida, creyendo cosas y estereotipos desde lo general, ergo inventando problemas sociales cada vez mas absurdos, cuando desde lo particular muchos de esos problemas los tenemos resueltos.
Nadie es socialista, comunista, liberal, progresista o conservador, etc., a la hora de tomar decisiones económicas en su familia, quizás por ello, es que sea tan importante encontrar un novo modo vivendis, donde el paso de una dimensión a otra desde lo humanista, no se vea tan descompensado y anatematizado.
    



En América Latina en particular, sin por eso ser una excepción, estamos impregnados de un sistema de creencias sociológicas y políticas, donde en un sentido mal asumido como estrictamente técnico, entendemos que, el conjunto de instituciones que ostentan el poder político en una delimitación territorial determinada sobre un conjunto de ciudadanos, se debe identificar doctrinariamente con el Estado. El Estado sería el partido político de características hegemónicas, cuya función sería servir de nexo entre el poder político y el ciudadano.


Esta concepción del Estado y su identidad con el partido, se puede contraponer a los sistemas políticos de los países "normales y occidentales" de hoy en día, en donde el Estado funciona en la facticidad como un ente superior, siendo así desligado del partido, que a pesar de tener cierto nivel de control sobre el Estado, no puede invadir competencias ajenas y hacerse con el control absoluto, es decir, fundirse y confundirse con el Estado como un absoluto.
Tal lo que venimos observando en los populismo latinoamericanos, hasta llegar a los extremos mesiánicos, de elucubrar al líder, vivo o "martirizado", como un poder superior. Valga entonces si quiera, como disfemismo, el uso de la palabra dogma para describirlos con mayor pulcritud.  




A pesar de que, la mayor parte de los autoritarismos actuales funcionan como un sistema monopartidista, el hecho de que solo exista un partido, no es lo suficientemente concluyente como para decir que tal Estado es autoritario.
Igualmente, no es correcto decir que un Estado, por el mero hecho de disponer de varios partidos, no es autoritario.
A los efectos, es menester recordar aquellos turbulentos momentos acaecidos durante la Revolución Francesa, en los que, a pesar de existir varios partidos, se presentaba un autoritarismo evidente.
El partido que llegaba al poder pasaba a ser el Estado, y gracias a ello, se dieron tremendas atrocidades, delitos capitales por motivos políticos y con efectos retroactivos, el exterminio administrativo de los rivales de los demás partidos.

Ahora bien: ¿qué sucede en nuestros países, y qué sucede particularmente en Argentina?.
Pues, muy a pesar de lo que opinan algunos amigos antikirchneristas, el autoritarismo no es exclusivo ni excluyente del kirchnerismo, aunque haya sido un gobierno que ha logrado imitar la senda con norte totalitario como pocos. Para no malgastar nuestro tiempo, diré que hubo dos tipos de gobiernos autoritarios en nuestro país durante los últimos 100 años: los civiles y los militares.
Algunos tuvieron más éxito que otros en su afán omnipotente y omnímodo, pero nadie está exento de la intencionalidad, porque en definitiva, el autoritarismo es inmanente a la cultura, formación e idiosincracia de nuestro pueblo.
Criamos caudillos en potencia y las masas ávidas de seguir a los primeros, pero los auténticos demócratas se edifican en la autodidaxia y la escasez.  

A raíz del advenimiento de un Papa nacido en estas Pampas, pudimos comprobar cómo un dogma político como el kirchnerismo, reaccionó ante el descubrimiento de virtudes netamente humanistas y progresistas en un hombre que hasta instantes antes había atacado por considerarlo un enemigo.

Pero no fue una reacción defensiva contra la carga de simbologías y fetiches que consideran propios por parte de un mortal, sino que, además, se puso en evidencia una serie de hechos y acciones tangibles, representado por el eufemismo "predicar con el ejemplo" (en manos del líder de un dogma mucho mas poderoso que el dogma k).
Fue la primera vez que, el kirchnerismo pudo sentir el peligro que representa enfrentar a un poder superior desde lo político.
Porque como bien se ha visto, en la mente y corazón de un hombre común no hay espacio para que dos dogmas lo condicionen simultáneamente.
Pero Cristina supo reaccionar a tiempo, y lo que antes era enemigo - hoy debe ser propia tropa -, lo cual la enaltece como animal político ante sus sicarios, adláteres y fallidos exégetas. Con éste abrupto giro, supo congraciarse con la Iglesia, pero asimismo pudo minimizar nuevamente a los opositores quienes aun siguen sin brújula y nuevas ideas.   
Pero en el mundo del ajedrez, nadie juega solo, y no son pocos quienes se muerden los labios esperando la próxima movida del Papa (sospecho que tarde o temprano la habrá).
Cristina está, desde lo económico en un callejón sin salida, y los veteranos que peinamos canas sobre canas, sabemos que con los ciclos económicos también juegan los ciclos políticos, así ha sido siempre, así lo seguirá siendo.
Repito, los argentinos somos muy esotéricos a la hora de pensar en dogmas e ideologías (sean políticas o religiosas), pero cuando tenemos los bolsillos vacíos, las decisiones se toman como individuo pragmático y racional (no todos por cierto), so como si se tratara de nuestra propia familia. Lo cual no obsta que se mitigue en un ápice esa voluntad de poder que tenemos tanto desde lo individual como desde lo colectivo. Pero al autoritarismo de Cristina que es real, le seguirá otro autoritarismo opositor, sea peronista o no, también perceptible a los sentidos.
      


Si bien la sociología es el diario de ayer, respecto de las pretensiones que absorbe la filosofía social, hay algunos conceptos que me parecen con más acervo que otros. Uno de estos conceptos, es aquel que nos condiciona a pensar en una voluntad de poder similar a la concebida por Nietzsche, quien ha cobrado muchas interpretaciones (por desgracia), siendo la más notable, la apropiación hecha por el nazismo, traducido en el deseo por la pasión y por el poder (poder, entendido en este caso, como el concepto más identitario de "dominación").
Algunos nazis como Alfred Bäumler, también plantearon una interpretación biológica de la voluntad de poder, equiparándolo con una forma de darwinismo social, a pesar de que Nietzsche criticó a este último en sus obras.
Claro que, las críticas a posteriori no se hicieron esperar (lástima que pocos lo advirtieron a priori), pero también - como de costumbre -, hubieron quienes defendieron éstas aberrantes idealizaciones.
Tal  antinazista interpretación, fue criticada por Martin Heidegger en sus cursos de 1930 acerca de Nietzsche. A pesar de la inteligencia de Heidegger, tal como sucede en Argentina con los intelectuales de "Carta Abierta", los intereses dogmáticos y personales pudieron mas que la razón, pues en "Wille zur Macht", Nietzsche no se refería a un poder físico o político, sino a, la "Voluntad de poder" como un concepto individual, personalísimo e inédito, a diferencia de los dos conceptos por separados: Voluntad y poder.
Lo cual ratifica una vez más, que, no toda filosofía se parece a si misma, ni es sustentable cuando falaz y antojadiza. La filosofía social no debería ser un instrumento proselitista ni apologético de dogma político alguno, valga como utopía. 


Para darle algo de  brillo a éste variopinto, deberíamos recordar que Schopenhauer, por ejemplo, contrapone el principio de la voluntad ciega e irracional a los hechos objetivos, que no pueden modificar esta tendencia de los seres humanos.
Kierkegaard establece que, la verdad está en la subjetividad que debe llevar al hombre a la responsabilidad de sus decisiones, y, en un paso siguiente, a la trascendencia de su propio yo, a Dios y la conquista de la individualidad.
Nietzsche como ya vimos, cree en la voluntad de poder y en la imposibilidad de conocimiento, pues el mundo no tiene dirección objetiva. Bergson, es el exponente más acabado del vitalismo irracionalista de comienzos del siglo XX, con su teoría del impulso vital y de la intuición como base de la actividad filosófica.
Unamuno, pensador asistemático, se opone al racionalismo y exalta "la fe por la fe misma" ante el escepticismo al que necesariamente conduce la razón; y quien escribe esto, no está de acuerdo con todos en un todo, pero toma algo de cada uno para poder "rodear Jericó".  
Pero...¿dónde está ese fantasmagórico punto de quiebre entre lo utópico y lo distópico?, quizás toda misión política para un político sea distopía y pragmatismo, sin embargo, esas mismas proclamas en las masas y el electorado es traducido por muchos como utopías.
Pero ni una cosa ni la otra, las utopías solo existen como tal en la dimensión de la imaginación sensacional, emotiva y sentimental, ergo no ocupa el mismo espacio de lo racional y lógico.  
Lo lógico, por ende, tampoco puede ser confundido como distopía, sino que es parte de las premisas implícitas en la ambición, es inmanente a la voluntad de poder de aquel que ejerce o acciona para llegar y/o reforzar al poder.
Claro que, hay ideologías y doctrinas políticas mas contaminadas de distopía que otras, pues no todas ponen a la igualdad y la inclusión con la misma jerarquía.
En cambio prometer libertad sin mas, deja abierto algunas ventanas por donde poder fugar algo de misticismo y superstición.
Para cada utopía vendida en forma de promesa terrenal, se le enfrenta una distopía que parte desde lo personal e intrínseco  del "ser político", lo opuesto a lo que sucede en las mentes de las masas o populacho.
Esto no quiere decir que un líder no crea en sus fetiches y promesas, sino que, la distopía aparece cuando colisionan la voluntad de poder con la voluntad de dar igualdad, porque ambas voluntades en el plano metafísico del lenguaje se repelen, o bien, neutralizan las utopías para devolverlas como distopía.
En lógica proposicional, nadie puede ser líder y ser igual a los demás en simultáneo. 
A éstas alturas, tal vez debamos hablar de barreras psicológicas, aunque admito, soy renuente a meter la psicología en filosofía social, quizás por considerar a la psicosociología, también como una ontología de tipo testimonial que siempre llega tarde.
Quiero significar que, las mismas barreras psicológicas que describe la psicología social, son las mismas que obstaculiza el agiornamiento y actualización de la propia psicología (el cazador que termina cazado).
A pesar de ésto que intuyo, seguramente sería posible meter con propiedad, algunos comentarios sobre las barreras psicológicas que impiden la creatividad y originalidad.  
        
Si bien se han identificado varios tipos de barreras psicológicas vinculadas con la creatividad, algunas tienen el don de la "ejemplaridad", y que, por diáfanas, quiero mencionar en éste escrito.
Por ejemplo, si os muestran dos manos y le preguntan, ¿cuántos dedos tiene?, seguramente la respuesta será: "diez". Pero si acto seguido le preguntan ¿Y cuánto en diez manos?, la respuesta casi seguro será: "cien" (cuando la  respuesta correcta es "cincuenta"). Esta es la llamada barrera psicológica del cálculo.

Pero explicado de manera sucinta, la barrera consiste en que la condición presentada tiene,  la "dolosa" intención de separar la atención de la persona a la cual se pregunta sobre el contenido de la misma y que su atención se centre solamente en el aspecto minimalista del cálculo.
La barrera se forma de modo que, la persona interrogada no se percata de la separación que hay entre el ángulo del cálculo y la dimensión del contenido, y al olvidar esto último, realiza el cálculo propuesto en sugestión.
El hábito de calcular en base a éste tipo de sugestión entorpece el razonamiento. Mucho mas grave, son aquellas barreras psicológicas que parten de los dogmas, ergo creencias e idealizaciones de tipo político o religioso, donde se llega a romper con la lógica mas elemental, llegando a considerar como verdades,  instituciones y/o entelequias propias de la fantasía y la ficción. 






Pero hay en la vida de todo dogmático, un punto de redención, donde "diez manos vuelven a tener cincuenta dedos". No obstante pasado el tiempo, después de mostrar de pronto las dos manos, en la conciencia de la persona a la que se pregunta nuevamente, las mismas se registran como un objeto; y cuando a continuación se pregunta "cuántos dedos hay en diez manos", mostrándole las dos manos, el individuo sobrentiende que se trata de los diez objetos iniciales - diez pares de manos y no de diez manos, a pesar de que se preguntó "¿y en diez manos?"


Pero también existen las denominadas "Barreras de Sustitución".
Por ejemplo: A una ferretería llega un mudo ¿Con cuáles gestos muestra al vendedor que necesita comprar un martillo?. El sujeto responde imitando que está martillando un clavo (movimiento del brazo de arriba hacia abajo con la mano en forma de empuñadura). Ahora bien, supongamos que a esa misma ferretería llega un ciego, ¿cómo él hace saber al vendedor que necesita comprar unas tijeras?...
Seguramente usted responderá imitando los movimientos de una tijera con los dedos de la mano. Esta barrera dificulta el paso rápido de los métodos que corresponden a un orden a los de otro totalmente distinto. En la tarea planteada, la barrera se manifiesta en la sustitución del lenguaje hablado por el de los gestos, a pesar de que se sabe que el ciego puede hablar.




Pero si quieren ver más ejemplos de barreras psicológicas, sólo tómese el trabajo de prestar atención a lo que hacen o dejan de hacer los políticos, haciéndolos conjugar con sus dichos pasados y recientes.

Por ejemplo Cristina dijo en Diciembre en la ONU, que en Argentina no había proteccionismo ni restricción alguna a las importaciones, sin embargo dos meses después, amenazó a los empresarios con "flexibilizar algunas importaciones" sino mantenían los precios acorde lo ordenado por el gobierno.
Obviamente hay muchos y frondosísimos ejemplos de las dicotomías y contradicciones de los políticos, pero que, en la mente de los adoctrinados se traducen en barreras psicológicas, ergo de confusión y despiste.
Ojo, en la oposición pasa lo mismo, y si alguien tiene alguna duda, solo basta ver las nuevas alianzas o las viejas acciones de cuando eran gobierno (ver caso De La Rua, y su consecución del Plan de Convertibilidad, cuando durante su campaña proselitista se cansó de criticarlo y prometer un cambio). 
Con seguridad, el caso mas patético pero comprensible por ser normal en un dogma, lo represente el brusco giro copernicano protagonizado por la presidente y sus seguidores, ante la asunción de Bergoglio como Sumo Pontífice, para que, luego de los primero asombros, sorpresas y despabilamiento, todos se encolumnen detrás de su líder cual patitos recién nacidos.
Lo cual habla a las claras, de la concepción dogmática que tiene el kirchnerismo, y en general el peronismo. Pero cuidado, el dogma religioso tiene algunas importantes y sensibles ventajas sobre cualquier dogma político, pues vende las utopías como utopías.
En cambio el dogma político, vende las utopías como promesas de realidad, en tiempos donde el hiperconsumismo y la dialéctica del materialismo tiene per sé peso propio como simbología impersonal. 
No hay que confundir, y es bueno que haya ahora un Papa que despierte admiración como persona, porque la Iglesia Romana si bien ha cometido muchas atrocidades y barbaridades, siempre fueron hechas desde lo político o como Estado Hegemónico, sin dejar por ello de seguir teniendo pastores y sacerdotes que honraran el dogma de la fe y la salvación espiritual.  
Al igual que el marxismo, se dividen las aguas en filosofía ideal, de pragmatismo distópico y reaccionario.
La Iglesia tiene varias facetas, donde la mas repudiable es la que implica su punción de Estado, pero que se enaltece cuando de utopías y abstracciones divinas hablamos.
No obstante, guste o no guste, el ser humano necesita del alimento espiritual, quizás mas de lo que necesita las posesiones materiales.
Este Papa vende igualdad espiritual, igualdad en la paz y la concordia, igualdad ante la fe y ante Dios, pero los políticos pretenden vender la igualdad desde lo material, ergo un dogma donde los hombre se someten a una cosificación, que por idealizada, se torna distópica.
El problema es que, cuando hay tantos vendedores de estos "espejitos de colores" a cambio de libertades y derechos individuales y esenciales, es porque hay muchos compradores.   
Quizás sea polémico el cierre de éste petit ensayo, pero me siento en libertad de expresarlo, porque aun no habiéndolo logrado, sigo intentando ser un librepensador.
Es paradójico que las filosofías de corte marxista hayan sido pergeñadas por filósofos judíos.
Obviamente tiene varias explicaciones, pero una de ellas, parte de ver la solidez de su génesis gnoseológica y cultural. Si bien no hay etnias ni razas superiores a otras, nadie puede negar que el pueblo judío en relación a lo poco que han sido desde siempre en número, han aportado al mundo una enorme cantidad de genios, intelectuales, científicos, filósofos y hombres de letras y el arte.
La necesidad agudiza el ingenio, pero nada como la crueldad que imprime una necesidad de tipo superior, so la necesidad de sobrevivir como pueblo.
Han padecido la crueldad como pocos, pero también se tornaron muy crueles, pero en particular me refiero a la crueldad metafísica que parte de una sinceridad cruda y sin  filtros, y que, como tal, cruel, y hasta insoportable para los gentiles.
Nada mas cruel que una verdad que se superpone con una realidad hiriente, no asumida, no querida, aquella que demuele y derrumba ideales y superchería. Aquella donde uno termina parado ante un espejo, inmóvil pero lúcido, inclemente, impiadoso, mortal. 
Los judíos nos enseñaron el marxismo, pero fue buena y loable su intención, aunque probado está que las acciones deben ser otras, porque otra es la naturaleza de los seres humanos.
Y lo curioso es que si leen la Torá y el Talmud, comprobarán que la igualdad que pregona el judaísmo es utópico, pero también racional, y por ende practicable.
Valga esta parte para contestar una de las mejores preguntas que me han hecho. Los judíos son odiados, porque han podido lograr aunar religión con naturaleza, so hacer que las posesiones materiales necesarias en éste mundo de la materia, sean asidas con eficiencia, en la misma proporción en que se revisten de humanismo, espiritualismo y fe.
No hay antinomias ni falsos postulados teológicos en su credo, tampoco hay hipocresía, pero sobra filosofía, y de la buena, la que dura, la que eleva, la que calma, la que ayuda a vivir en ésta vida, aun suponiendo que hay otra.
Los judíos aprenden a que la igualdad se logra con la solidaridad que parte del auténtico amor al prójimo, pero llevado a una esgrima sentimental profunda y aglutinante, pues parte de la máxima de realmente considerar a otro judío como parte de su "familia".
Ellos se sienten y se ven como una gran familia, y como tal, todas sus decisiones son racionales y pragmáticas, como también lo es su filosofía judaica. 
Mientras los latinos solo consumimos ilusiones y practicamos un individualismo supremo, ellos construyen realidades.
Cuando un judío llega a la madurez recibe ayuda, cuando tiene problemas recibe solidaridad, y cuando es anciano, recibe protección. Pero es una auxilio que realmente tiene como fin la equidad, porque sienten los problemas del "familiar" como propios.


Moraleja: la fuerza del ser humano, mas que en su mente, está en la educación y modelación de sus sentimientos. 
Quizás en vez de atacarlos y perseguirlos, sea mejor aprender de ellos e imitarlos.
Pero claro, eso es impropio de gente tan "libertaria e inteligente" como la nuestra, que piensa que todos nuestros problemas son culpa de EE.UU, en lugar de intentar aprender todo lo que tienen para enseñarnos, redimiendo en esa marcha forzada y a contrapelo a cuanto delincuente y corrupto pasa por el poder.
Así somos, y duele, claro que duele...                         
Para despedirme, quiero dejarles un "Cuento Talmúdico", que en lo personal me parece oportuno para la ocasión: 

Eliézer era el hijo de Hurkanas, un gran rabino de su generación y un hombre muy rico.
Eliézer estaba cultivando en la montaña, y empezó a llorar. Su padre dijo: "¿Por qué estas llorando?. Si hace calor arriba en la montaña, te llevaré a la llanura." Así que comenzó Eliézer a cultivar en la llanura, y lloró allí también.
"¿Por qué estas llorando?" Pregunto Hurkanas.
 "Quiero aprender Torá", dijo Eliézer. Lloró hasta que llegó el profeta Elías y le dijo que vaya a Jerusalem y busque a Rab Yojanan Ben Zakai, el mayor sabio de la generación.
Eliézer fue a Jerusalem – y adivinaste – comenzó a llorar: "Quiero aprender Torá".
Rab Yojanan Ben Zakai preguntó: "¿Acaso no te han enseñado ni siquiera a decir el Shemá?" "No".
Por lo que el gran sabio, Rab Yojanan Ben Zakai, enseñó a Eliézer el "abc" del judaísmo. Entonces el dijo: "Muy bien, Eliézer. Tuvimos éxito. Ahora es el momento de que te vayas."
Eliézer empezó a llorar: "¡Quiero aprender Torá!"
Entonces Rab Yojanan Ben Zakai le enseñó a Eliézer los Cinco Libros de Moisés y la Ley Oral. Luego Rab Yojanan dijo:"Eliézer es el momento de que te vayas". Eliézer nuevamente lloró:"¡Quiero aprender Torá!".
Y así fue. Entonces un día, Eliézer estaba sentado, aprendiendo Torá, en la parte trasera de la sala de estudios. Inesperadamente, su padre Hurkanas entró, justo en el momento en que Rab Yojanan Ben Zakai le pidió a Eliézer que se sitúe al frente y recite la Torá en voz alta.
Después de que Eliézer terminó, Hurkanas se puso de pie, y sonriendo con orgullo, dijo: "Eliézer, al principio quería dar mis propiedades a todos mis hijos excepto a ti. ¡Pero ahora te voy a dar todo lo que tengo a ti y solo a ti!"
Eliézer respondió: "Padre mío, si yo hubiese querido el oro y la plata, me hubiera quedado trabajando en la granja. Todo lo que quiero es Torá". Y así continuó Rab Eliézer Ben Hurkanas, hasta que se convirtió en el líder de la generación, y el maestro del gran Rabí Akiva.

¿Cómo entienden ésta lección los Judíos?
Hay muchas dificultades con esta historia. ¿Cómo es posible que Hurkanas, un gran rabino y un hombre rico, no enseñó a su hijo Torá?. 
¿Por qué Hurkanas puso a su hijo a hacer una labor de poca importancia como cultivar? Podría haber contratado a otros trabajadores para realizar el arado, y dar a su hijo un puesto de supervisor. 
¿Por qué el profeta Elías le dijo a Eliézer que vaya a aprender el judaísmo básico de un sabio tan estimado como lo era Rab Yojanan Ben Zakai?
¡Cualquier estudiante intermedio de la Ieshivá podría haber hecho eso!
Solo hay una respuesta para explicar todas estas dificultades.
Eliézer tenía una cabeza extremadamente lenta. Por supuesto, Hurkanas contrató profesores para su hijo. ¡Pero incluso el mejor maestro no pudo meter el Shemá en la cabeza dura de Eliézer! Así que, ¿qué es lo que se supone que un padre debe hacer con un hijo así? ¿Lo convierte en un capataz? ¡De ninguna manera! Le da un arado. Por lo menos así será productivo.
Pero Eliézer grito: "¡Quiero aprender Torá!" El único que quedaba, que tenía la posibilidad de obtener algo de Eliézer, era el líder de la generación Rab Yojanan Ben Zakai.
Rab Yojanan luchó por la educación de Eliézer, y consiguió un logro aun mayor: El enseñarle los fundamentos del judaísmo. Y cuando Eliézer lloró por más, Rab Yojanan se dio cuenta de que si funcionó una vez, tal vez le podía enseñar más. Y así fue, hasta que Eliézer se convirtió en uno de los más grandes estudiosos de su generación.

De todo esto, vemos que incluso los más lentos de los lentos pueden alcanzar la grandeza. ¿El secreto? Tienes que quererlo tanto, pero tanto, que llorarías por eso.
Ese fue el mérito de Rab Eliézer Ben Hurkanas. Como verán, hay una muy gloriosa lección de paternidad, y una mejor tipificación de lo que es el amor.
Así piensa en general todo judío bien nacido y bien educado. Ellos hacen hincapié en la igualdad que parte de hacer todos el mejor de sus esfuerzos a sabiendas que todos son distintos como personas, porque entienden que la gloria está en la lucha y el sacrificio, no en el resultado.
Perseguir y luchar por el individualismo de sus hijos, conlleva como resultado una sociedad unida, mas justa, equilibrada e igualitaria, todo lo contrario a lo que conceptualizamos los latinos.
Y vaya paradigma, en la lucha por la distinción individual ellos alcanzaron una mayor igualdad material, la misma que sin éxito nos viene vendiendo la filosofía social y política de cartel.

 
A veces, las respuestas están al alcance de nuestros sentidos, pero las barreras culturales, heurísticas, dogmáticas y psicológicas nos impiden verlas.
Una vez aprendimos a volar, observando a los pájaros y aves, ¿por qué no alzar la vista nuevamente, quizás encontremos algo interesante de aprender?.
Somos muchos quienes solo nos dedicamos a llorar, en espera que alguien haga el esfuerzo que me niego a realizar, so lamento introspectivo que tiene como única misión buscar la exculpación de mis responsabilidades.
Cada cual debe llorar por una misión en la vida, pero a modo de impulso energético, ese llanto que nos dispara y proyecta hacia un futuro que se desea hasta las lágrimas.
Una cosa es construir escuelas, y otra es construir cultura, una que sea tal como tal, ergo que nos enseñe a vivir como unigénitos pero amando nuestra sociedad.
En el individualismo del espíritu de sacrificio de todos, podremos encontrar algo que se parezca a la igualdad, otra cosa, es utopía, ideal mendaz.
La vida que se vive sin conciencia,  no merece ser vivida. Si nos educan como iguales, jamás amaremos la igualdad que provee el individualismo innato, tampoco  la entenderemos jamás: "Ser igual a uno mismo, ser auténtico, ser real, ser leal a nuestra propia naturaleza y esencia".  

Buen día.-

Fuente Diario COPIA OCULTA
      

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